...gracias al usuario de youtube DINERNOMINATIU por haber puesto todos estos videos...aquí los pongo en castellano, pero están en inglés, italiano, etc...también gracias al blog http://fonollosa-vibracioncosmica.blogspot.com/, por haber publicado estos videos en su gran blog...
"Sin billetes, viviríamos en un entorno mucho más seguro, menos violento y con mayor cohesión social, ya que desaparecería el mayor incentivo que ampara la actividad ilegal en el mundo. La telemática implica necesariamente una gran esperanza para todos los pueblosdel planeta, a condición de que se entregue como un instrumento dedicado al servicio de la libertad y de la información de todas las personas.
Agustí Chalaux de Subirà (1911-2006) Fundador del Centro de Estudios Joan Bardina, durante toda su vida ha investigado y desarrollado este sistema económico, científico racionalizado."
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4.4.09
23.2.09
14.2.09
El gobierno secreto del falso dinero, las grandes dinastías, el 11USA, Israel, Gaza...
Para entender de qué va la mierda de sistema en el que vivimos nada mejor que ver este documental : "Zeitgeist Addendum".
"El título del documental está en alemán y se puede interpretar como “El espíritu de la era“. Se trata de un término que describe el clima intelectual y cultural de una era. Peter Joshep nos acostumbró con su primera película de esta serie, a valorar un estudio comparativo de las distintas religiones y sus nexos de unión y coincidencias, para pasar a relacionar el zenit del petróleo con el dinero-deuda y los ataques de falsa bandera que permite visualizar un mundo lleno de corrupción a todos los niveles pero sobre todo al más alto nivel de las élites. Esta segunda parte de Zeitgeist: Addendum, intenta localizar la causa raíz de esta corrupción social perversiva, mientras que ofrece una solución. Esta solución no está basada en la política, en moralidades o leyes o cualquier otro "sistema establecido" de los asuntos humanos, sino mas bien en un entendimiento moderno y no supersticioso de qué es lo que somos y como nos alineamos con la naturaleza de la cual somos parte . La obra defiende un nuevo sistema social el cual está actualizado al conocimiento de hoy en día, y está altamente influenciado por el trabajo de toda la vida de Jacque Fresco y el Proyecto Venus...... Fuente texto: De nuestros amigos de "no somos tontos ni ciegos" y programaswarez. Gracias a la sección de videos de google de Wifi TeAM - chemtrailsevilla.wordpress.com : http://video.google.es/videoplay?docid=-6460999398918232496&hl=ca
Adjunto también esta entrevista de Benjamin Fulford a David Rockefeller, y el inquietante análisis que B.F. hace de las respuestas de D.R. El video está subtitulado por TheLizardKingdom.(gracias)
"El Congresista Ron Paul, en el Congreso de EE.UU. oponiéndose a la resolución aprobada por los Demócratas y Republicanos que expresó "el apoyo inequivoco a Israel para su invasión de Gaza y el decreto Congresional de Hamás como organización terrorista que amenaza la seguridad de miles de Israelíes"
En la CNN en Pakistan. Anterior Jefe de Inteligencia Pakistaní, el General Hamid Gul, se entrevista por Fareed Zakaria de la CNN...
"El título del documental está en alemán y se puede interpretar como “El espíritu de la era“. Se trata de un término que describe el clima intelectual y cultural de una era. Peter Joshep nos acostumbró con su primera película de esta serie, a valorar un estudio comparativo de las distintas religiones y sus nexos de unión y coincidencias, para pasar a relacionar el zenit del petróleo con el dinero-deuda y los ataques de falsa bandera que permite visualizar un mundo lleno de corrupción a todos los niveles pero sobre todo al más alto nivel de las élites. Esta segunda parte de Zeitgeist: Addendum, intenta localizar la causa raíz de esta corrupción social perversiva, mientras que ofrece una solución. Esta solución no está basada en la política, en moralidades o leyes o cualquier otro "sistema establecido" de los asuntos humanos, sino mas bien en un entendimiento moderno y no supersticioso de qué es lo que somos y como nos alineamos con la naturaleza de la cual somos parte . La obra defiende un nuevo sistema social el cual está actualizado al conocimiento de hoy en día, y está altamente influenciado por el trabajo de toda la vida de Jacque Fresco y el Proyecto Venus...... Fuente texto: De nuestros amigos de "no somos tontos ni ciegos" y programaswarez. Gracias a la sección de videos de google de Wifi TeAM - chemtrailsevilla.wordpress.com : http://video.google.es/videoplay?docid=-6460999398918232496&hl=ca
Adjunto también esta entrevista de Benjamin Fulford a David Rockefeller, y el inquietante análisis que B.F. hace de las respuestas de D.R. El video está subtitulado por TheLizardKingdom.(gracias)
"El Congresista Ron Paul, en el Congreso de EE.UU. oponiéndose a la resolución aprobada por los Demócratas y Republicanos que expresó "el apoyo inequivoco a Israel para su invasión de Gaza y el decreto Congresional de Hamás como organización terrorista que amenaza la seguridad de miles de Israelíes"
En la CNN en Pakistan. Anterior Jefe de Inteligencia Pakistaní, el General Hamid Gul, se entrevista por Fareed Zakaria de la CNN...
10.1.09
El artículo que me despertó de nuevo
Copiado de http://free-news.org/steven05.htm
Credence Publications.
Boletín de actualización SIDA. Número 5. Noviembre 2000.
Querido lector, bienvenido a nuestro boletín mensual dedicado a exponer el fraude y mentiras que rodean al SIDA y al VIH. Hemos recibido algunas cartas personales estupendamente alentadoras de todo el mundo, así como también algunas nuevas informaciones halagüeñas, que compartiremos con vosotros en este boletín.
El $IDA es en la actualidad una industria inmensa y altamente rentable. Creemos que esta industria debe su existencia únicamente al hecho de que su grupo, compuesto por mediáticos/políticos/farmacéuticos, ha recibido vía libre para promover fantasiosas teorías acerca de la existencia de una plaga inducida viralmente. También se les ha dado carta blanca para fabricar específicamente fármacos de alta toxicidad, a fin de detener los devastadores efectos del supuesto virus asesino. Los fármacos contra el SIDA provocan exactamente los síntomas que asociamos con el SIDA. Si pensamos en ello, este escenario representa casi el círculo perfecto. Hasta ahora, y en occidente, las muertes por SIDA no han sido el resultado de ningún virus. De hecho, incluso en la última conferencia sobre SIDA mantenida en Durban, en julio 2000, nadie podía presentar ninguna evidencia de la existencia del VIH. Lo único que los «expertos» de SIDA podían mostrar como evidencia era la «Declaración de Durban», una petición con 5.000 firmas, manifestando que el VIH existía a pesar de todo. Sin embargo, para los más enterados en el debate del SIDA, esta petición representa únicamente el miedo colectivo a que la lucrativa ganga del tren del SIDA esté a punto de sufrir un catastrófico descarrilamiento.
Reiteramos que las muertes por SIDA en occidente han sido predominantemente debidas a los terribles efectos de los propios tratamientos del SIDA. El AZT y sus derivados han ocasionado miles y miles de muertes innecesarias. Estos mismos fármacos son los responsables de las imágenes demacradas y macilentas de primera página con que invadieron nuestros hogares incesantemente durante aquellos primeros tiempos. ¿Quién, entre los menos espabilados, podía evitar asociar el VIH etiquetado como «despiadado virus asesino» después de haberse regalado la vista con los últimos días de Arthur Ashe, Rock Hudson, Freddie Mercury y de otras recordadas celebridades con SIDA? ¿El hecho de que estas mismas personas ingirieran enormes cantidades de AZT (el predilecto de los fármacos contra el SIDA) explicaría quizá su lúgubre fallecimiento? Pues sí, lo explica. De forma sorprendente, la «muerte por prescripción» ofrece una explicación coherente a las muertes prematuras de estos hombres y de miles y miles de hombres como ellos. (¿Hay algún crítico que lea esto en algún lugar que desearía ahora ofrecer una revisión de la película de Tom Hanks, «Philadelphia»?).
El hecho de que A (la mala salud o muerte de alguien amado) se crea que es el resultado de B, (un «nuevo virus extraño»), sin tener en cuenta a C (otros factores actuantes, como las propias medicinas), es el paso en falso mental, la maldición, que complica el pensamiento analítico en la actual «ciencia» del SIDA. Comentando acerca del rigor intelectual necesario cuando se quiere establecer la causa y efecto en medicina, Geoff Watts escribe lo siguiente en su libro «Complaciendo al paciente»:
«Otra trampa para imprudentes es el fallo en distinguir entre asociación y causación. El hecho de que dos cosas sucedan repetidamente al mismo tiempo no significa que una sea necesariamente la consecuencia de la otra. Ambas pueden ser el resultado de un tercer acontecimiento, del cual el observador no es consciente».
Además de los fármacos altamente tóxicos prescritos, que contribuyeron directamente al debilitamiento y a los devastadores desórdenes de inmuno-deficiencia observados en estos hombres, nuestro «super-importante» factor C también incluye «el envenenamiento por un estilo de vida excesivamente tóxico». En el caso bien documentado de Freddie Mercury, podemos leer acerca de sus fiestas con cocaína que eran legendarias. Su forma de vida con fiestas sin parar era un estilo de vida también compartido por miles de otros homosexuales y por heterosexuales promiscuos.
Gary Null es un investigador independiente de SIDA cuyo trabajo le ha llevado por todo el mundo, y que ha dado a conocer a través de documentales, numerosas entrevistas con personal médico, y artículos de prensa en los que habla de sus hallazgos. Null dirige su propia clínica de nutrición y tiene un programa de radio en la cadena WBAI de la ciudad de Nueva York, llamado Vida Natural. Durante los años 70 y principios de los 80, Null pasó muchas horas entrevistando literalmente a centenares de hetero y de homosexuales. Fue testigo de primera fila de un estilo de vida implacable:
«Iba a los baños, a los night-clubs y frecuentaba y entrevistaba a la gente. Conocí gente que se pasaba diez horas de marcha por la noche, siete noches por semana, desde hacía dos o tres años. Había dos chicos que vivían cerca y con quienes hablaba regularmente cuando estaba allí. Les veía deteriorarse físicamente. En menos de seis meses les vi pasar de un aspecto masculino y musculoso a ser sólo cascarones demacrados... Encontré que sólo un dos por ciento lo hacían porque querían destruirse. A la mayoría les gustaba lo que hacían. Era como dejar a un niño suelto en una tienda de golosinas. Querían comerlo todo, y el hecho de que enfermaran, bueno, ya sabes...» la enfermedad pasará, ¡sigamos atracándonos!»
extractado de «Mundo sin SIDA».
¿Qué cuerpo no se hubiera derrumbado con el tiempo? No se necesita ningún virus para explicar la muerte bajo estas circunstancias. Como inciso, Credence Publications trató de contactar a Brian May, primer guitarrista de Queen, para darle la oportunidad de leer las verdaderas razones de la muerte prematura de Freddie. Hasta hoy no hemos recibido respuesta. ¿Acaso se han realizado demasiados conciertos a beneficio del SIDA, con lacito rojo, para cuestionar ahora la muerte de Freddie?.
¿Pero qué pasa con los que han sido diagnosticados de seropositivos al VIH, y que no vivían su vida por la vía rápida? ¿Cómo murieron? Aquí es donde introducimos otro factor vital en esta ecuación: la prueba estándar del SIDA.
Someter una muestra de sangre a la prueba del SIDA no es un buen paso. Esta prueba presenta la capacidad documentada de reaccionar positivamente a unas sesenta condiciones diferentes, tanto fisiológicas como médicas, totalmente desligadas de la presencia de cualquier supuesto virus en el torrente sanguíneo (vean la actualización número 4) ¿Cuantos hombres y mujeres recibieron su sentencia de muerte por VIH, como resultado de consultar inocentemente al sacerdote de la ortodoxia médica, y de someterse a la «prueba»?. Respuesta... todos y cada uno de ellos.
Y aparte de los miles y miles de personas a los que se dio esta sentencia sin sentido, que rompía sus vidas, ¿cuántos de los que se diagnosticó mal estarían con buena salud física, y no hubieran caído en los «grupos de riesgo» reconocidos? Respuesta, miles. ¿Cuántos individuos mal-diagnosticados habían acudido al médico a causa de un sentimiento de malestar general, o habían ido como respuesta a los llamativos titulares de los medios informativos, porque se habían pinchado, cortado, raspado accidentalmente con algún instrumento de riesgo (sea lo que sea que eso signifique)? Respuesta: miles. ¿Y cuántos consultaban al médico porque acababan de regresar de un país «de riesgo» (sea lo que sea que eso signifique), o porque temían haber tenido contacto con alguien sospechoso, o «armado con el VIH y peligroso»? Respuesta: de nuevo miles. Y en un supremo esfuerzo por «tratar» sabiamente a estos miles, los doctores aconsejaban así a los pacientes: «mire, no hay nada de qué preocuparse, es algo muy remoto... pero para cubrir todas las posibilidades, ¿ha considerado hacerse la prueba de SIDA?».
Para los confiados pacientes, esta consulta, aparentemente intrascendente, marcaría el principio de destrucción del resto de sus vidas. Realmente, la historia no escrita del SIDA en occidente es una pesadilla médica. Y no es difícil de desenmarañar. La pesadilla es fácilmente visible para quienes tienen ojos y mentes para ver, y la voluntad de comprender.
Hoy la pesadilla continúa en África y en otros de los países llamados tercer mundistas,. Y se convierte en más y más aterradora con cada día que pasa. No a causa de ninguna pandemia vírica que azote las llanuras de África, sino a causa de la pandemia orquestada de mentiras y de superchería que barre todo el globo, vía una campaña informativa totalmente controlada por occidente. El hecho real es que las enfermedades preexistentes (la mayoría de las cuales podrían ser tratadas de forma relativamente fácil y económica, pero no lo son) se están utilizando para engrosar la espiral convencional de muertes estadísticas por SIDA. La Organización Mundial de la Salud, el Banco Mundial, UNAIDS, las organización asociadas a las Naciones Unidas, los gigantes de la industria farmacéutica y los colegas relacionados con los medios informativos, etc. están manipulando la actual «epidemia» de SIDA para continuar con sus titulares mortales de SIDA que trafican con el miedo y recaudan dinero, y para seguir con el «negocio-farma» como siempre. Más aún, estas odiosas organizaciones están ahora en connivencia para entregar los fármacos altamente tóxicos en África y en otros de los llamados «países del tercer mundo», con la intención expresa de utilizar estos fármacos como forma de control de población en las naciones receptoras. El Banco Mundial y el FMI están regalando préstamos a los PPGD (países pobres con gran deuda) sólo si aceptan destinar una buena parte del préstamo a combatir el SIDA... «la espantosa enfermedad que asola al pobre país». Envueltos en el manto filantrópico de «programas de reducción de la pobreza», estos préstamos realmente son una forma de auto financiamiento para el auto envenenamiento, y es otro ejemplo del círculo casi perfecto... «te dejaremos dinero para que nos compres fármacos que te matarán».
Esta forma de control de población es desde luego espantosamente cruda en su entrega final. Los africanos, con sus enfermedades reales, serán seguramente «ignorados» hasta la muerte, mientras que al mismo tiempo el mundo entero mira ingenuamente los «auténticos esfuerzos» de las agencias que, en realidad, están envenenando a la gente con fármacos innecesarios. Esta crudeza está compensada por la táctica y el ingenio casi admirable de aquellos que han orquestado este plan. Han demostrado la maestría absoluta en su habilidad para manipular la psique humana hasta el punto de que ahora realmente creemos que esas organizaciones están motivadas por una preocupación genuina hacia la humanidad, y que «la buena salud mundial» es su objetivo principal. Nada más lejos de la verdad. Aunque, afortunadamente, no se puede engañar a todos durante todo el tiempo.
El padre fundador y financiero, tras el negocio global del cuidado farmacéutico convencional, no es otro que JD Rockefeller. Fiel amigo partidario del control de población, JD se dirigió en cierta ocasión a una clase de catequesis con las siguientes palabras: «La Rosa de Belleza Americana puede ser lograda únicamente sacrificando los capullos que crecen a su alrededor». Estas y otras filosofadas de Rockefeller fueron lo que impulsó a un crítico de esta notable «familia» a escribir: «Los que fornican con el diablo y engañan a reyes y poderosos de todas las naciones, son los Rockefeller». Los lectores que estén interesados en saber más sobre los orígenes de esta monstruosa criatura, conocida también como industria farmacéutica, deberían visitar http://www.trufax.org, y buscar «El Tráfico de Estupefacientes Farmacéuticos». También, una relación de noticias del 5 de octubre en http://www.aidsmyth.com, contiene un enlace con el plan de reuniones de Rockefeller, en el que la firma familiar busca lograr «la equidad en salud» para las naciones africanas asediadas. Publicitariamente enmascarados como ángeles de luz, los Rockefeller sopesan cómo su Fundación podría entregar mejor «los tan necesitados fármacos contra el SIDA a esta gente desesperada». Para un relato resumido de lo que está ocurriendo tras los escenarios del debate $IDA Inc., visitad http://www.credence.org y conseguid una copia de nuestro libro. No escribimos Mundo Sin SIDA para esconderlo bajo un silo. Lo escribimos en principio para salvar vidas. Como a todo cerdo, a esa minoría explotadora y rica también les llegará su San Martín. A buen seguro.
Embarazo y prueba de VIH.
En esta primera parte incluimos un folleto aclarando los peligros de someterse a la totalmente acientífica prueba del SIDA. El folleto ha de ser pulido para que tenga un acabado más profesional, a menos que alguien haya aprendido el secreto de las notas a pie de página y de la justificación a ambos lados en la correspondencia por email. Confiamos sin embargo que este folleto demostrará ser una útil herramienta de primera línea. Credence Publications está decidida a ver folletos de aviso como éste distribuidos en todos los centros de consejo para embarazadas y de salud sexual del Reino Unido, Estados Unidos y de cualquier otro país en el que la prueba del SIDA sea obligatoria o recomendada a las madres que están esperando. Te pediríamos que dedicases algo de tiempo a mandar por e-mail o a imprimir y entregar estos folletos, en el centro de salud y embarazo más cercano, y/o en vuestro periódico local. Los números que veis entre comillas en el texto se refieren a notas de pie de página.
Consejo de salud a las futuras madres.
Si hace poco que está en estado, quizá le recomienden que se haga la prueba del VIH como parte de un lote de cuidado prenatal estandarizado. En Inglaterra, recomendar la prueba del VIH a las mujeres embarazadas es ahora un procedimiento prenatal estandarizado(1). La prueba del VIH es muy inexacta, no ha sido todavía científicamente probada, y debería ser rechazada por los siguientes motivos:
1. Todos los fabricantes de estas pruebas incluyen la siguiente o similar indicación en sus equipos de pruebas. «Hasta el momento, no existe ningún estándar reconocido para establecer la presencia o la ausencia de anticuerpos de VIH-1 y VIH-2 en la sangre humana(2)».
2. El motivo de esta indicación es porque la prueba del SIDA no mide la presencia de un virus(3). Las pruebas del SIDA han sido diseñadas para detectar niveles de actividad de anticuerpos en sangre. La actividad de anticuerpos en el torrente sanguíneo es un suceso normal en los seres humanos, pero está siendo malinterpretado en la prueba del SIDA como indicador de la presencia del VIH.
3. Como resultado de esta mala interpretación, individuos sanos están siendo erróneamente diagnosticados como seropositivos. Desde que esta información salió a la luz, más de 60 diferentes condiciones médicas han sido registradas como posibles causas de una falsa lectura de VIH positivo. Estas condiciones incluyen la gripe, la vacuna gripal, la malaria, la vacuna del tétanos, la hepatitis A y B, los pinchazos de hepatitis, el uso de drogas, fármacos o alcohol, infecciones víricas recientes e incluso el propio embarazo(4). Recibir un diagnóstico falso, pero totalmente devastador de positividad al VIH, llevará a su médico a recomendarle una carrera de fármacos anti-VIH. Conocidos como inhibidores de proteasas o anti-retrovirales, estos fármacos son altamente tóxicos. Tienen la capacidad perfectamente documentada, de perjudicar a la madre y también de deformar severamente e incluso de provocar la muerte del feto(5).
4. Los niveles actuales de gasto en fármacos para el SIDA en el mundo occidental son descomunales. También lo son los beneficios que recogen los fabricantes de fármacos contra el SIDA. Como resultado, la información contenida en este folleto es completamente ignorada por el organismo médico ortodoxo. Lamentablemente, esta no es una reacción inesperada. La persecución de beneficios a expensas de la salud, el continuo empleo salvaje de procedimientos médicos con grietas, la administración de fármacos peligrosamente tóxicos a madres embarazadas, la despreocupación por la crisis de miles y miles de personas erróneamente diagnosticadas, y el rechazo del organismo médico ortodoxo a escuchar la evidencia contraria, o a admitir negligencia médica, siguen todos ellos la misma pauta que siguió el, una vez respetado, medicamento llamado talidomida. No permitas que ni tú ni tu hijo os convirtáis en otra desgarradora estadística médica.
1. Referencia a «Revisión de servicios de pruebas prenatales, NHS oficina Regional, Londres, Departamento de Sanidad del Reino Unido». Recomendar la prueba del VIH se ha convertido en política nacional en julio de 1999, ahora es obligatorio en algunos estados de Estados Unidos.
2. La mencionada indicación está incluida en todas las pruebas de SIDA Abbot «AXSYM», el principal proveedor mundial de kits de pruebas del SIDA.
3. Las recompensas económicas ofrecidas a las organizaciones más importantes, dentro de la comunidad científica, por parte de organizaciones comprometidas, para quien aporte evidencias razonables de que el VIH existe, todavía no han sido cobradas.
4. Johnson, Christine, Revista Continuum, setiembre 1996. Maggiore Christine. ¿Qué pasaría si todo lo que sabías sobre el SIDA estuviera equivocado? Una publicación Alive and Well, Abril 2000. Ransom & Day, Mundo Sin SIDA, Publicaciones Credence, Julio 2000-11-09.
5. Kumar et al., informando de que los fármacos del SIDA estaban relacionados con deformidades y abortos espontáneos en Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes, 7 ; 1034-9, 1994. JAMA - Journal of American Medical Association, enero 5, 2000, informando de incidentes de lesiones en el hígado. Mundo Sin SIDA, AZT y cráneos dilatados en niños. Referirse a http://www.virusmyth.com/index/hiv-test/factors, para una lista más completa de referencias científicas, que catalogan los perjuicios causados por los fármacos del SIDA.
Y ahora vamos a por algunas de vuestras cartas. Esta es una carta resumida de Namibia.
* Querido Steve. Tu actualización número 4 era realmente aclaradora. Hosea dijo «Estamos muriendo de ignorancia». Saludo a Phillipe Krynen por lo que está haciendo en Tanzania. Estoy haciendo lo mismo con los familiares y amigos enfermos, pero me gustaría poderlo hacer para miles de Namibianos. Lo hablé hace dos semanas con un doctor, para abrir un centro por aquí, y categóricamente le aseguré de que una buena comida, agua limpia, pensamiento positivo y consejos serían mi mayor contribución. Visité la región más afectada de mi país el año pasado. Los problemas reales son la pobreza, la falta de instrucción, la poca agua y la falta de sanidad de hogares y la malnutrición, la malaria, tuberculosis y esquistosomiasis. La causa principal de muerte que se publica es VIH/SIDA, y todos están obligados a creerlo. Que Dios apoye tus esfuerzos en esta genuina batalla, Josephine.
* Querido Steve, parece que tienes problemas en utilizar el término «disidentes» (es realmente el término disidente con el que me peleo), pero todo lo que significa es que alguien no está de acuerdo contigo. No creo que encuentres una palabra mejor ni siquiera en el Roget's Thesaurus, pero aquí hay algunas otras definiciones para examinar.
# La semántica de envenenamiento. La muerte de un niño ocurrida por ingestión de un veneno doméstico es considerada un accidente. Si la víctima estaba deprimida y toma deliberadamente un veneno, se refieren a ello como suicidio. Dar a otra persona un veneno es asesinato, a menos de que se trate de la inyección letal ordenada por una corte para un criminal convicto, en cuyo caso es una ejecución. El tratamiento de VIH con nucleósidos análogos altamente tóxicos, y el igualmente perjudicial de inhibidores de proteasas, es letal si es continuado. ¿Cómo llamar a este tipo de envenenamiento que está prescrito por un médico, y tomado voluntariamente por un paciente, muy asustado y desinformado? Al ser prescrito, no es un accidente. El paciente quería vivir, por lo que no es un suicidio. No es una ejecución legal, porque no hubo juicio. El médico comete el crimen, pero es el paciente quién paga la pena con una muerte lenta y dolorosa. Sorta nos deja con una definición. R. G. Murray. Querido Steve, tu boletín es fantástico. Buen trabajo. Enviadlo también a mi amigo. Alex.
# Hola Steve, Pensé que te enviaría este poquito de información alentadora. Aquí, en Winston.Salem, NC, envío activamente cartas al alcalde, al departamento de sanidad, a ASO, y recientemente a nuestro Senador, John Edwards, información sobre la obligatoriedad de hacerse la prueba y de tomar las medicaciones. Incluí información sobre AZT, y le urgí a leer las pruebas clínicas originales del AZT. Hoy me llamaron de su oficina y querían hablar conmigo sobre el VIH y las pruebas y medicaciones. Me informaron que su oficina se opone a obligar a las mujeres a tomar medicación mientras están embarazadas. Pensé que te gustaría saberlo, por lo menos una persona en la oficina no me ha comparado con un negador de holocausto. Cuídate. Theodora.
Roguemos por John Edwards, y porque considere la información que se le ha entregado.
* Queridos amigos disidentes, El German Robert Koch-Institut (RIK) es uno de los bastiones principales. Ahora reacciona a la crítica del VIH-SIDA. ¡Sorprendeos! Ola D.
Se puede visitar la página de Koch en http://www.rki.de/INFEKT/aids/STD/KRITIK/KRITIK.HTM.
* Hola Steve, Yo también tengo un montón de fotos del VIH. ¿Podríamos publicarlas en el Telegraph Newspapers? Están aquí, y las podéis coger gratis: http://www.no-more-poison.com/ooor.htm y en http://www.no-more-poison.com/ooo5.htm ¡Son mejores que las de Highfield! (Se refiere a la actualización número 4 del boletín Credence AIDS) Nicholas M.
* Muchas gracias por tu boletín. No sé cómo fui a parar a tu lista de correo, pero «no» me quites de ella. ¡Buen trabajo! J.M.
* A la atención del Sr. Roger Highfield. Estoy siguiendo con gran interés el debate VIH/SIDA, y en particular las declaraciones oficiales hechas por nuestro presidente Thabo Mbeki. Recientemente pude leer la edición de «Mundo Sin SIDA», de Credence Publications, y me sorprendieron las revelaciones que encontré allí. Después de estar 22 años ocupando puestos ejecutivos internacionales en la industria farmacéutica alemano/suiza, agradecí mucho obtener información imparcial para decidirme en cuanto a varios temas relacionados con el VIH/SIDA. En su artículo antes mencionado, usted está utilizando fotografías/información engañosas según indica Credence Publications, que no ayudan a encontrar respuestas al debate que está en marcha, a menos que sus intenciones sean, tal como indica Credence Publications, las de proteger los beneficios multimillonarios de la industria farmacéutica. ¡Creo que la industria de investigación farmacéutica no necesita este tipo de «protección»! ¿Querría Vd. comentar las alegaciones de Credence Publications en relación a su referido artículo, y mantenerme al corriente?.
Sinceramente Dr. K.J. Stahl, Sudáfrica.
Tras esta carta, Roger Highfield ha escrito otro artículo, igualmente erróneo, sobre el VIH, con fecha 25 octubre 2000, miércoles, esta vez utilizando una foto diferente pero también sobre el supuesto virus. Para empeorar las cosas (si es que podían ir peor), Highfield pescó toda la información y fotos de su artículo de la biblioteca de la Fundación Wellcome. Cuando, en una llamada telefónica, le señalé a Highfield que esa era una fuente de información totalmente parcial, y el equivalente a pedirle a Alex Ferguson que se pronunciara sobre un partido del Manchester United, (Ferguson es el director del United), Highfield no pudo decir otra cosa que tratar de lanzar calumnias sobre mi salud mental. Dado que no sufro de desequilibrios mentales, me complace informar que desde nuestro último boletín, Highfield ha tenido que cambiar su dirección de e-mail, tal fue el volumen de correo que recibió, pidiéndole cuentas por la superficialidad de su artículo. Su nueva dirección es roger.highfield@telegraph.co.uk Estad seguros de que continuaremos llamando al orden a estos escritores y editores, y que conseguir el acceso a sus, curiosamente protegidas, direcciones e-mail no es demasiado difícil. Y a los reporteros médico/científicos que escriben de forma tan fantasiosa como Highfield, podemos sugerirles que busquen en http://www.spine-donors'R'us.com Allí quizá encuentren la fuerza de carácter (la columna vertebral) que necesitan para escribir la verdad objetivamente. Hoy por hoy el salario de Highfield y compañía lo paga la camarilla en la sombra, ante quienes todos debemos someternos y perder nuestro buen carácter. «Como bien sabes, Roger, el inmensamente rico e influyente Conrad Black posee tu periódico, literalmente posee centenares de otros periódicos y revistas, y, lo que es más importante... te posee a ti también. Para ser completamente francos, Roger, estarías mejor fuera de todo esto. Dimite de tu puesto de marioneta, escribe algo sobre el SIDA que sea por lo menos verdad... y duerme algo mejor por la noche».
He aquí un artículo muy interesante. Me he tomado la libertad de ponerle mi propio título, escogiendo llamarlo:
SIDA, por llamarlo con otro nombre.
19 octubre 2000. The Natal Witness.
En tanto que el cólera hace estragos en KZN, casi 43.000 sudafricanos mueren cada año de diarrea. Muchos más que por crimen, violencia policial, accidentes de coche y tuberculosis.
Cada mes, la Clínica Dududu trata unas 40 personas con diarrea. «Casi todos los hogares de esta zona no disponen de higiene ni de agua y, a resultas de ello, sufren de diarrea», explica la hermana Nothando Dlangadla. Muchos vuelven en semanas para recibir el mismo tratamiento. «Hace sólo dos semanas murió un niño de diarrea y malnutrición», comenta la hermana Bussie Parkies, que trabaja en la Clínica Philani de la costa sur.
A causa de la magnitud del problema en esta zona, Parkies encabeza un grupo de trabajadores en el campo de la atención y la salud primarios para enseñar a la comunicad higiene personal y ambiental. Aunque el gobierno ha dispuesto algunos pozos en zonas del área, Parkies comenta que incluso el agua de estos pozos no está limpia. «Los excrementos se filtran en el suelo y contaminan el agua de los pozos». Una muestra de agua de pozo tomada por la clínica contenía materia fecal. Según Numusa Nkabinde, coordinador de sanidad primaria del distrito norte de Ugu, con base en el Hospital Scottsbourgh, los enfermedades por diarrea son especialmente predominantes en los asentamientos informales. «Ello es debido a la poca higiene. Mantener el agua potable es un problema en el distrito, y muchas comunidades rurales utilizan los pozos y las albercas que a veces se secan».
Muchos de los casos registrados en la costa sur proceden de un sencillo poblado en Umzinto, cerca de Port Shepstone. «La gente allí no tiene agua limpia y no existen pozos ni grifos. Obtienen el agua que beben de los ríos cercanos». Nkabinde comenta que el alto nivel de paro en las zonas rurales dificulta que la gente pueda comprar clorina para purificar el agua. «No les animamos a que hiervan el agua porque no te puedes fiar del hervido y porque no tienen dinero para comprar fuel o madera con que encender fuego. En lugar de eso les enseñamos a poner una cucharadita de té de Jik por cada 25 litros de agua».
En el distrito de Ndwedwe, al norte de Durban, el centro de Cuidados Médicos de Desarrollo Internacional, con sede en la Universidad de Natal, enseña a las comunidades, especialmente a las mujeres, cómo prevenir y tratar a los niños con diarrea. El coordinador de enseñanza Thuli Ngidi y el director del proyecto, David Patterson, comentan que una tercera parte de los niños de Ndwedwe sufren de diarrea. A pesar de que la clínica local y los departamentos de medio ambiente y agricultura han estado llevando a cabo programas de educación sanitaria en la zona, el problema todavía persiste. La hermana Bongekile Khuluse, directora de la clínica Ndwedwe, dice que trata unos 600 casos de diarrea cada mes. Los veranos más cálidos incrementan esa cifra. «Confiamos en que la comunidad ponga cloro al agua, pero la gente es analfabeta. No lo estamos haciendo bien. Ahora nos hemos embarcado en una educación sanitaria más agresiva», explica Khuluse. «Desde 1995, a través de nuestras intervenciones coordinadas, hemos sido capaces de reducir la severidad de la enfermedad, y pocos son ya los que mueren de esta enfermedad». En el pasado, nos dice, algunos morían antes de llegar a la clínica. «Eran personas que no iban a la clínica, esperando que se curarían en casa, cuando al mismo tiempo beber el agua sucia era la causa de su enfermedad. Otros carecían de transporte que les llevase a la clínica». Ella identifica la falta de medios sanitarios y de agua limpia como las principales razones de que muchas personas sufran todavía de diarrea en el área de Ndwedwe.
Un problema todavía más grande es que algunas personas muy tradicionalistas y los Nazarenos, grupo religioso del área, no quieren usar retretes. Khuluse dice que algunos miembros de la comunidad todavía son reacios a añadir cloro al agua. Argumentan que han bebido agua del río durante generaciones, y se quejan de que el agua con Jik diluido huele mal. Mphikiseni Mthiya, aldeano, dice que la gente no ha recibido una buena educación sobre higiene. «Es frecuente ver heces flotando en el agua, así como otros desperdicios». Mthiya dice que la gente de río arriba se baña y lava la ropa en el río, en tanto que los pueblos que están más abajo del río dependen de esa misma agua para beber. Mthiya hizo un llamamiento al gobierno para que proveyese a cada hogar de agua limpia y equipos sanitarios. «Nuestros intentos desde 1995 de conseguir agua del Umgeni Water, que es un proyecto que está en marcha en esta zona, han fracasado», dice Qhoshani Ntuli.
El equipo de Umgeni Water tiene un proyecto de aguas en Ndwedwe, pero cubre sólo una pequeña parte de toda la zona. Ellias Bhengu, oficial del Umgeni, comenta que los proyectos de agua en la zona no eran una solución para la diarrea. Aunque algunas comunidades iniciaron pequeños proyectos de agua, como el Proyecto de Agua Kwa Nyuswa, como solución a la diarrea, muchos de ellos han quedado parados porque la gente no tiene dinero para arreglar las máquinas cuando se rompían.
Este artículo deja patente los problemas de sanidad que se arrastran desde hace tiempo y que afligen a la denominada África «asolada por el SIDA». También coloca en su contexto apropiado a una enfermedad que es relativamente sencilla de diagnosticar y tratar. El siguiente enlace nos da un informe objetivo elaborado por el mismo periódico, acerca de los devastadores efectos del cólera en África.
http://www.aidsmyth.com/index1.htm.
Desgraciadamente, la diarrea y el cólera son enfermedades que acaban de ser cínicamente agrupadas dentro de las otras enfermedades comunes preexistentes en África, y clasificadas por las agencias de las N.U. como el asesino SIDA. Las únicas medicinas vendidas como cura para esta plaga son las altamente tóxicas y muy caras del SIDA. Comida y agua limpia es, desde luego, la respuesta correcta aquí. Pero no según OMS, el Banco Mundial, el FMI, ONUSIDA, USAID, UNDP y las agencias asociadas. Su respuesta son medicamentos, medicamentos y más medicamentos. Es interesante observar que la epidemia africana no ataca a la clase media de Sudáfrica, cuyas necesidades de comida y agua están plenamente cubiertas. No, sólo afecta a los poblados de chabolas. Despiértate mundo. «Mi gente se muere por falta de conocimientos». Hosea.
El siguiente artículo es excelente, y nos da una visión fascinante de la política y de las bases que existen hoy en día tras el SIDA. Es algo largo, pero vale la pena. Quizá que te levantes y te hagas una taza de té al llegar a este punto, para volver fresco y preparado para leerlo.
SIDA e IDA: ¿Chantaje mundial?.
por Patricia Nell Warren.
publicado originalmente en A&U Magazine (julio del 2000).
A principios de año, el presidente sudafricano Thabo Mbeki, conocido ya como pensador independiente, encabezó los titulares mundiales al dirigir cartas manuscritas sobre el SIDA al presidente Clinton, y al secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, entre otros dirigentes mundiales.
Lo que provocó titulares fue el cuestionamento de Mbeki de si los enfoques a la teoría del SIDA y su tratamiento eran correctos para los países africanos. Mbeki defendía su derecho a consultar con los disidentes del SIDA. Aseguraba que «constituiría una traición criminal a nuestra responsabilidad hacia nuestro propio pueblo» si su gobierno no explorase todas las posibilidades de combatir el SIDA. Según el Washington Post, Mbeki «se embarcó en una controversia emocional acerca de la respuesta de su país al SIDA, diciendo que los africanos debían trazar su propio derrotero de la enfermedad».
Los titulares también se extendieron sobre la invitación de Mbeki a varios notables disidentes para participar en un grupo de consejeros sobre SIDA, antes de la venidera XIII Conferencia Internacional sobre SIDA a celebrar en Durban, Sudáfrica, en julio. Su carta expresaba preocupación por las presiones para que Sudáfrica diera tratamiento a las mujeres embarazadas VIH positivas y a sus hijos, con fármacos. Mbeki dijo que había pedido a su gobierno que investigase la creciente controversia acerca de la «toxicidad de algunos fármacos». Según un reciente informe de AP, varias muertes de madres y niños sudafricanos habían sido atribuidas a envenenamiento por AZT.
Según el Washington Post, la Casa Blanca trató de encubrir la carta de Mbeki. Después de todo, Mbeki estaba desbaratando los planes de los funcionarios estadounidenses que trataban de sofocar la disidencia del SIDA en su propio país. El Post dijo: «La administración Clinton restringió la distribución de la carta de cinco páginas, fechada el 3 de abril, en un esfuerzo por evitar que llegase al público. Varios funcionarios de la administración Clinton y diplomáticos extranjeros expresaron consternación ante la decisión de Mbeki de intensificar lo que veían como una maniobra de diversión, al traerlo a un potencialmente volátil fórum internacional. Un oficial hizo una copia de la carta disponible para el Washington Post, y el embajador de Sudáfrica en las Naciones Unidas, Dumisani Kumalo, confirmó su autenticidad».
Los partidos de la oposición en Sudáfrica, así como los funcionarios y los activistas del SIDA en los Estados Unidos, provocaron una tormenta de ataques contra las acciones de Mbeki. Mientras escribo este artículo, Mbeki está bajo una presión feroz.
En medio del jaleo sobre los disidentes, la profundidad del mensaje, con la prosa sincera y simple de Mbeki, y su profunda preocupación, pasaron desapercibidos a muchos americanos. Los ataques norteamericanos a la postura de Mbeki reflejan nuestro confortable aislamiento para desarrollar compromisos nacionales. También expresa que esa vieja vena misionera sigue fuertemente enraizada en este país, la idea de que sabemos qué es lo mejor para las naciones pobres, y de que deberían estar abismalmente agradecidos por nuestra ayuda. Llegó el momento de quitarnos el sombrero misionero y de mirar con cuidado cómo ven los países en desarrollo la política del SIDA.
El hecho es que la carta de Mbeki siguió a una significativa conferencia del 10 de enero, ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Esta conferencia, dada por el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, utilizaba un lenguaje muy duro, recolocador. Wolfensohn dijo: «Muchos de nosotros considerábamos al SIDA como un tema de salud. Estábamos equivocados. El SIDA no puede seguir confinado en la cartera de sanidad o de sector social. El SIDA está retrasando el reloj del desarrollo».
El Banco Mundial, un grupo de entidades de inversión internacional fundado en 1944 para ayudar a reconstruir el mundo tras la segunda Guerra Mundial, es uno de los jugadores más importantes en el debate del SIDA. Es también un poderoso conductor económico del mundo actual. Los norteamericanos, que jamás piensan en el Banco Mundial, dieron por primera vez un vistazo a las caras de sus personajes en el CSPAN. Wolfensohn y otros funcionarios del BM trataron de explicar su postura ante las cámaras de TV, luego de que las manifestaciones de estudiantes y trabajadores anti-Banco sacudieran Washington D.C. durante días, y se practicaran centenares de detenciones.
El Banco ha reposicionado ahora al SIDA como su «tema central de desarrollo», incluso aunque la malaria, la tuberculosis y la malnutrición maten todavía más gente en todo el mundo que el SIDA. (Según admitió el propio Banco, sólo la malnutrición mata la mitad de los niños de los países con rentas bajas). El Banco está profundamente comprometido en financiar y mejorar la inversión relacionada con el SIDA, y selecciona a las mujeres VIH-positivas como objetivo mundial. Y sí, es cierto que la muerte por CUALQUIER causa de una mujer en edad de concebir hijos, con la consecuente pérdida de sus ingresos a la familia, y la nutrición a sus hijos, es un golpe bajo al desarrollo de una nación.
Otro gran jugador en la política mundial del SIDA son los Estados Unidos. Cuando recibió la carta de Mbeki, el gobierno estadounidense era ya el mayor contribuyente a los esfuerzos internacionales del SIDA. Tras la carta de Mbeki, el presidente Clinton acudió al Congreso solicitando doblar nuestros fondos internacionales para SIDA. La Casa Blanca utiliza su propio lenguaje recolocador -lenguaje de la segunda Guerra Mundial-, denominándolo nuestro «Plan Marshall para el SIDA». (El Plan Marshall original fue utilizado para reconstruir la Europa bombardeada después de 1945).
Razón de más por la que los norteamericanos necesitan pensar acerca de la conferencia del Banco, y recordarnos a nosotros mismos que el Consejo de Seguridad es una tribuna de guerra. Necesitamos mirar de cerca a lo que podría presagiar para el mundo sustituir el viejo «guerra mundial contra el fascismo y el comunismo», por el de «guerra mundial contra el SIDA».
La disidencia científica sobre la teoría del SIDA no es el único tema aquí. La carta de Mbeki deja claro que el hecho que le preocupa es que los países en vías de desarrollo pierdan el derecho a tomar sus propias decisiones en materia de salud.
El Banco Mundial, junto con NA, OMS, UNICEF, UNAIDS y otros poderes y agencias internacionales, han marcado ya una política mundial sobre el SIDA que implica una mínima elección, si es que queda alguna, por parte de los países individuales. Tras el timbre de la retórica humanista, lo que sucede es esto: el «modelo» original de entrada en vigor de la ley sobre VIH y de la política sobre salud pública que se desarrolló primero en los Estados Unidos, ésa a la que los ciudadanos de EE.UU., Canadá y los países estadounidenses deben ahora someterse, está siendo aplicada al resto del mundo. Préstamos e inversiones para países en desarrollo -incluso quizá las ayudas por catástrofes- pueden estar condicionados a la voluntariedad para aplicar el modelo VIH dentro de sus propias fronteras. Para cualquiera que no haya leído la política estereotipada de OMS y del Banco, eso significa: prueba de VIH obligatoria, vigilancia individual e informes del caso, y tratamiento bajo observación directa (TOD), especialmente a mujeres y niños. La ayuda económica también puede estar supeditada a la voluntad de un país de permitir la comercialización en masa de vacunas contra el VIH elaboradas en el extranjero, de fármacos, y de pruebas para sus ciudadanos.
Las ventas mundiales de fármacos y pruebas del SIDA, y las vacunas del SIDA que el Banco Mundial dice que quiere para cada niño nacido en el planeta -10 miles de millones de nosotros en el año 2050- tienen seguramente a empresas farmacéuticas rebosando entusiasmo ante la idea de beneficios astronómicos, incluso ante la bajada de precios requerida para la venta de estos productos a los países no desarrollados. La Organización de Comercio Mundial quiere millones de trabajadores sanos y de consumidores que puedan ser arrastrados de país en país sin crisis diplomáticas girando alrededor de enfermedad contagiosa. Cada vez más, la definición de centros de salud mundiales como «VIH negativos».
En otras palabras, la política del SIDA es ahora un producto mundial clave, junto a los cargamentos de computadoras, crudo y trigo.
Cada vez que esta fuerza de palanca es aplicada, la verdad y las necesidades humanas reales pueden quedar aplastadas bajo la palanca. Todavía peor, al enlazar a cada persona en la tierra a una prueba de sangre o a un certificado de vacunación de una enfermedad que ha sido declarada «incurable», la globalización de la política del SIDA podría hacer palanca en cada vida humana del planeta. No tener un documento de identidad que acreditase que se es VIH negativo significaría estar sin trabajo, no poder casarse legalmente, no tener beneficios, no disponer de Visa, y no poder migrar. La gente de los países desarrollados no pueden sufrir este tipo de presión con las grandes enfermedades mortales -como la malaria, la tuberculosis y la malnutrición-, porque una persona puede ser tratada efectivamente de estas enfermedades.
Amalgamar a los países con la política del SIDA crea un claro peligro de reacciones volátiles. Como Sudáfrica, otros países en desarrollo pueden sentir que tienen el derecho a un pensamiento independiente, especialmente en algo tan íntimo como la salud sexual de sus ciudadanos. El fallo de los Estados Unidos o del Banco Mundial en respetar este derecho, o la insensibilidad a los parámetros culturales o religiosos seguramente hará que salten chispas. En los países del fundamentalismo islámico, por ejemplo, las vacunas extranjeras y las pruebas no serán probablemente bienvenidos por los hombres a cuenta de sus mujeres, que son estrictamente mantenidas bajo velos y puertas cerradas. Efectivamente, en un par de recientes conferencias sobre salud mundial, se produjo una violenta discusión entre diferentes grupos religiosos acerca de los planteamientos mundiales propuestos sobre aborto, control de natalidad, definiciones de «género» y de «valores familiares».
Suponiendo que un pequeño país sea declarado «amenaza mundial de la salud» porque se niega a subir al carro de la política sobre SIDA, ¿se le embargará? ¿se le atacará con armas nucleares? ¿perderá el «estatus de nación favorecida comercialmente» por Estados Unidos¿ ¿ El Consejo de Seguridad enviará tropas de las Naciones Unidas? ¿Tendremos Vietnams y Bosnias por culpa del SIDA?.
La inversión del Banco Mundial tampoco es la bala infalible hacia el éxito económico. El coordinador del proyecto del Centro de Recursos de las Américas, Larry Weiss, rastreó recientemente al Star Tribune de Minneapolis buscando lo que él llamaba los documentos «que salían a chorro» acerca de los programas de ajuste estructural del Banco Mundial. «Éstos», comentó Weiss, «requieren países pobres a los que imponer severas medidas de austeridad a sus poblaciones, y transformar sus economías en plataformas de exportación basadas en fábricas que exploten al obrero. El fracaso en conseguirlo puede resultar en un corte drástico de crédito internacional, un escenario catastrófico para sus economías. Más de 90 países han sufrido ajustes estructurales». Y Weiss añadió: «La Coalición Jubileo 2000, que comprende centenares de organizaciones religiosas y no religiosas en más de 40 países, observa que 7 millones de niños mueren cada año a resultas de la crisis por endeudamiento». Es decir, 5 millones más de muertos que los 2 millones de africanos que supuestamente mueren por SIDA cada año.
Weiss argumenta que el Star Tribune ignoraba casi dos décadas de protestas contra la política del Banco Mundial en Bolivia y en docenas de países, protestas que frecuentemente alcanzan el nivel de disturbios a gran escala. Otro partidario de la protesta es el líder africano Arthur Mbanefo, embajador de Nigeria en las Naciones Unidas, y director del grupo G-77 de los países más pobres de todo el mundo. Mbanefo comentó: «Muchos países han rechazado los resultados de varias iniciativas políticas del Banco Mundial... Nosotros apoyamos las manifestaciones que podrían controlar enérgicamente tales intereses».
El propio Mbeki, durante un viaje como estudiante activista por otros países africanos, pudo contemplar de primera mano los trágicos resultados de las empresas comerciales del Banco Mundial en el Sahel, la vasta extensión semidesértica del África sub-sahariana. Allí, según el Worldwatch Institute, 30 años de inversión del Banco para expandir la cría de ganado han servido realmente para acelerar la destrucción de la tierra, la desertización y las muertes humanas por hambre. Tal como el propio Banco Mundial admite en su página web, tenía que reconstruir su relación con Sudáfrica tras la llegada al poder de Nelson Mandela, porque los políticos sudafricanos veían al Banco como un patrocinador autoritario e inflexible, con políticas económicas fracasadas».
La crítica de Weiss al Star Tribune puede aplicarse a la mayoría de medios de comunicación de Estados Unidos, que han realizado un nefasto trabajo de información a los americanos acerca del lado oscuro de la globalización económica, y el motivo real de que estemos asistiendo a un revivir del movimiento estudiantil y obrero en Estados Unidos. Ahora nuestros medios informativos más importantes están realizando un trabajo igualmente malo al hablarle a la gente del lado oscuro de la globalización sanitaria.
¡Queremos los venenos más baratos para todos los africanos!.La salud de una nación en desarrollo no es un medio menos frágil que el Sahel. Tiene su propia reserva genética de inmunidades y vulnerabilidades heredadas, sus mutaciones únicas y propias de diferentes patógenos, y otros factores localizados que pueden interreaccionar en formas inimaginables con la intromisión médica poco atinada y políticamente motivada del exterior. Así pues, los líderes de estas naciones podrían muy bien escoger encontrar soluciones a largo término contra la malnutrición y la pobreza, como factores originarios de la enfermedad, en vez de tomar la vía rápida, a saber, obligar a su pueblo a un acuerdo sanitario, bombardeándole con vacunas y fármacos contra el SIDA baratos, o gratis hechos en el extranjero. Estos dirigentes pueden no querer arriesgarse a las trágicas consecuencias médicas, y a los resentimientos políticos que podrían surgir entre su gente, como resultado.
World Health Organization (WHO).En efecto, la sola idea de inundar a los 6 miles de millones de la población mundial con poderosos antibióticos es para echarse a temblar. Incluso aquí, en Estados Unidos, donde nos gusta considerarnos a nosotros mismos como «médicamente sofisticados», los médicos y los ciudadanos han tenido un acceso tan libre a los antibióticos que han surgido cepas de organismos resistentes a las medicinas. En algunos países desarrollados, las mujeres todavía no han sido educadas con libros de texto sobre el uso de los contraceptivos; por eso mismo nadie espera que esas mujeres, o sus familias, utilicen antibióticos según una normativa. Esta laguna en la educación explica porqué la OMS se muestra entusiasmado con el TOD (tratamiento observado directamente). El TOD está previsto que sea el mejor sustituto para encomendar a la gente de todo el mundo que tome sus propias medicaciones, especialmente para las tuberculosis, como cofactor en sistemas inmunitarios debilitados. En algunos países desarrollados, el TOD no sólo significa que se le pide al paciente que se desplace hasta una clínica para tomar las píldoras bajo supervisión médica, sino que TOD también significa encarcelar al paciente que no coopera, y aplicar el tratamiento por la fuerza, incluso separando a los niños de riesgo de sus familias, si fuera necesario.
En EE.UU. y en Canadá el tratamiento con AZT se aplica ya a la fuerza en las madres VIH-positivas y en los niños, tal como vemos en los casos penales en los que las madres desafían este enfoque de ley penal sobre salud familiar. Éste es el «modelo» que estamos exportando. Cuando la OMS habla de la necesidad de mantener un TOD «con vigilancia» y «control», esencialmente lo que quieren decir es eso. ¿Qué va a evitar estos extremos de «control» que se requieren en África o en la India, como condición para recibir ayuda externa? ¿Especialmente sobre madres y niños? ¿Especialmente desde que las madres están consideradas como claves para el desarrollo económico global?.
Nadie que haya estado siguiendo las tendencias que he mencionado se hubiera sorprendido ante la carta del presidente Mbeki.
A medida que este ejemplar de A&U está en prensa, y que se acerca la conferencia sobre el SIDA de julio, los líderes pro-globalización están escalando sus posiciones en el SIDA. A principios de mayo, cuatro enviados de las Naciones Unidas (Costa Rica, Ucrania, Zimbabwe y la República Checa) hicieron una llamada a la Asamblea General de la ONU para que adoptase nuevas estrategias para la «cooperación» internacional del SIDA. La Casa Blanca, que se arrima al sol que más calienta, declaró el SIDA «un asunto de seguridad nacional» para los EE.UU. La Agencia Reuters informó: «Los funcionarios de EE.UU. se preocupan de que pueda socavar las economías, amenazar puestos militares y gobiernos y ocasionar otros problemas regionales». Las empresas de medicamentos más importantes juraron que bajarían los precios para los países africanos. La Casa blanca aprobó el «Plan Marshall» para África.
No es extraño que el presidente de Sudáfrica esté preocupado. El pronunciamiento de Mbeki puede ser sólo el principio, un mar de fondo de resistencia feroz a la política mundial del SIDA, de las naciones en desarrollo, que pueden elegir verlo como un chantaje.
* Los pronunciamientos sobre la política del SIDA del Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud pueden verse en sus páginas web http://www.worldbank.org y http://www.who.org.
* La periodista/autora es Patricia Nell Warren, que escribe para A&U, la revista nacional sobre SIDA, donde salió originalmente publicado este artículo (número 7/2000).
¿Durante cuánto tiempo todavía la mayoría de pueblos del mundo occidental continuarán con su ingenua creencia de que estas organización son humanitarias?
El siguiente enlace es muy interesante:
http://library.northernlight.com/FC20001103530000116.html?cb=0&dx=1006&sc=(
representa otro paso decidido que estas agencias están construyendo en su enfoque criminalmente inhumano para la «prevención y cura» del SIDA.
http://www.thehungersite.com da una imagen más realista de lo que está causando tanta muerte y enfermedad en África y en otros lugares. El mapa interactivo global es un fantástico recordatorio para todos nosotros de que nosotros, en occidente estamos bendecidos por la abundancia. Al tiempo que sentado, voy dando forma a este boletín, doy gracias a Dios de que tengo todas las comodidades que pueda desear.
¡Humor!.
Se nos puede perdonar que pensemos que recopilar y luego articular todas las noticias contenidas en este boletín podría pronto convertir a nuestro equipo editorial en una pandilla de escépticos, lúgubres, y malhumorados rompepelotas. ¿Escépticos? ¡Ya lo creo! ¿Lúgubres? ¡Para nada, Pepe! ¡La verdad trae vida, y vida en abundancia! ¿Rompepelotas? «No por la fuerza, no por el poder, pero por Mi Espíritu, dice el Señor». Sólo podemos hacer lo que hacemos, y al mismo tiempo, poner nuestra confianza en el poder soberano de Dios. ¿Malhumorados? El que es fiel levanta nuestras cargas. ¡Y el sentido del humor es esencial! El siguiente artículo os hará carcajear un rato, a buen seguro!
Los horrores del pan.
Un reciente titular del Cincinnati Enquirer decía así, «El olor del pan horneado puede ser perjudicial para la salud». El artículo seguía con la descripción de los peligros de oler el pan horneado. Aparentemente, el principal peligro es que los componentes orgánicos de este aroma pueden romper la capa de ozono. ¿Cuándo vamos a hacer algo contra el calentamiento global producido por el pan? Bien está que ataquemos a las compañías de tabaco, pero ¿cuándo va a meter mano el gobierno al Gran Pan? Bien, he realizado un poco de investigación, y lo que he descubierto debería hacernos reflexionar...
* Más del 98 por ciento de criminales convictos son comedores de pan.
* La mitad de todos los niños que crecen en hogares consumidores de pan obtienen resultados por debajo de la media en las pruebas estandarizadas.
* En el siglo XVIII, cuando prácticamente todo el pan se horneaba en casa, la expectativa de vida media era inferior a los 50 años; las tasas de mortalidad infantil eran inaceptablemente altas; muchas mujeres morían al dar a luz; y enfermedades tales como el tifus, la fiebre amarilla y la gripe asolaban naciones enteras.
* Más del 90 por ciento de crímenes violentos se cometen en las 24 horas siguientes a la ingestión de pan.
* El pan está hecho a partir de una sustancia llamada «masa». Se ha comprobado que una cantidad tan pequeña como una libra de masa puede utilizarse para sofocar a un ratón. ¡El inglés medio come más pan que esa cantidad en un mes!.
* Se ha demostrado que el pan produce adicción. Los sujetos privados de pan, a los que se les da sólo agua para comer, realmente suplican por el pan sólo después de dos días.
* El pan es a menudo un elemento de comida que sirve de «puerta», llevando al consumidor a elementos mucho más duros, tales como mantequilla, jamón, crema de cacahuete e incluso bacon.
* Se ha demostrado que el pan absorbe agua. Puesto que el cuerpo humano contiene más del 90 por ciento de agua, se deduce que comer pan puede llevar a vuestro cuerpo a ser prácticamente absorbido por este producto alimenticio. Literalmente, podéis ser comidos por el pan.
* Los niños recién nacidos se pueden ahogar si se les da pan.
* El pan es horneado a temperaturas tan elevadas como 200 grados Celsius. Este calor puede matar a un adulto en menos de un minuto.
* Muchos comedores de pan son completamente incapaces de distinguir entre hechos científicos significativos, y parloteo estadístico sin importancia.
A la luz de estas aterradoras estadísticas, proponemos las siguientes restricciones sobre el pan:
1. No vender pan a menores.
2. No hacer publicidad de pan a menos de 300 metros de las escuelas.
3. Gravar con un impuesto federal del 300 por ciento cualquier tipo de pan, para costear todas las enfermedades sociales relacionadas con el pan.
4. No se podrán utilizar imágenes humanas o de animales, ni tampoco colores primarios (que puedan resultar atractivos para los niños pequeños) en las promociones del uso del pan.
5. Establecer fuertes multas a los fabricantes de pan que no cumplan con estas razonables medidas.
Únete a mí, y paremos toda esta locura. http://theonion.com/onion3634/youthful/tendency.html.
Espero que hayáis disfrutado con este boletín. Si deseáis recibir copias atrasadas, podéis escribirme a steve@worldwithoutaids.freeserve.co.uk. Por favor, enviadnos vuestros comentarios y sugerencias, así como artículos interesantes. Serán bienvenidos. Y envía este boletín a todo lo largo y ancho.
«Ransom y Day son el Woodward y el Bernstein del SIDA Gate, revelando la corrupción, el fraude y las mentiras sobre las que se basa la multibillonaria -en dólares- industria del VIH».
Alex Russell, Revista Continuum.
«Mundo Sin SIDA» es la perfecta lectura para todo aquel que quiera entender qué es lo que se esconde realmente tras el escenario del SIDA. Tanto desde un punto de vista científico como político, no hay ningún otro sitio donde esté explicado mejor y de forma más sencilla, todo lo del SIDA. Una obra maestra.
Dr. Stefan Lanka, virólogo, viceprresidente de la organización humanitaria «Ciencia, Medicina y Derechos Humanos».
«Mundo Sin SIDA» es un libro magnífico. Como mujer ugandesa que ha trabajado con muchas organizaciones e individuos relacionados con el SIDA, me he dado cuenta de que mucha gente da de lado los libros sobre SIDA a causa del confuso lenguaje científico. Este libro es de muy fácil lectura y comprensión, y claramente revelador para todos nosotros. Para nuestra propia educación, es mi deseo de que todos leamos este libro. Recomiendo encarecidamente «Mundo Sin SIDA» como una llamada al despertar de África, para salvar nuestro continente antes de que sea demasiado tarde. Porque con el conocimiento contenido en estas páginas llega el poder. Dios bendiga a los autores y a todos aquellos que han contribuido a la realización de este fantástico libro.
Winfred Mwebe, Consejera de Sanidad Ugandesa.
World without AIDS. Mundo sin SIDA.
visita nuestra página web en http://www.worldwithoutaids.org.
free-news.org
Credence Publications.
Boletín de actualización SIDA. Número 5. Noviembre 2000.
Querido lector, bienvenido a nuestro boletín mensual dedicado a exponer el fraude y mentiras que rodean al SIDA y al VIH. Hemos recibido algunas cartas personales estupendamente alentadoras de todo el mundo, así como también algunas nuevas informaciones halagüeñas, que compartiremos con vosotros en este boletín.
El $IDA es en la actualidad una industria inmensa y altamente rentable. Creemos que esta industria debe su existencia únicamente al hecho de que su grupo, compuesto por mediáticos/políticos/farmacéuticos, ha recibido vía libre para promover fantasiosas teorías acerca de la existencia de una plaga inducida viralmente. También se les ha dado carta blanca para fabricar específicamente fármacos de alta toxicidad, a fin de detener los devastadores efectos del supuesto virus asesino. Los fármacos contra el SIDA provocan exactamente los síntomas que asociamos con el SIDA. Si pensamos en ello, este escenario representa casi el círculo perfecto. Hasta ahora, y en occidente, las muertes por SIDA no han sido el resultado de ningún virus. De hecho, incluso en la última conferencia sobre SIDA mantenida en Durban, en julio 2000, nadie podía presentar ninguna evidencia de la existencia del VIH. Lo único que los «expertos» de SIDA podían mostrar como evidencia era la «Declaración de Durban», una petición con 5.000 firmas, manifestando que el VIH existía a pesar de todo. Sin embargo, para los más enterados en el debate del SIDA, esta petición representa únicamente el miedo colectivo a que la lucrativa ganga del tren del SIDA esté a punto de sufrir un catastrófico descarrilamiento.
Reiteramos que las muertes por SIDA en occidente han sido predominantemente debidas a los terribles efectos de los propios tratamientos del SIDA. El AZT y sus derivados han ocasionado miles y miles de muertes innecesarias. Estos mismos fármacos son los responsables de las imágenes demacradas y macilentas de primera página con que invadieron nuestros hogares incesantemente durante aquellos primeros tiempos. ¿Quién, entre los menos espabilados, podía evitar asociar el VIH etiquetado como «despiadado virus asesino» después de haberse regalado la vista con los últimos días de Arthur Ashe, Rock Hudson, Freddie Mercury y de otras recordadas celebridades con SIDA? ¿El hecho de que estas mismas personas ingirieran enormes cantidades de AZT (el predilecto de los fármacos contra el SIDA) explicaría quizá su lúgubre fallecimiento? Pues sí, lo explica. De forma sorprendente, la «muerte por prescripción» ofrece una explicación coherente a las muertes prematuras de estos hombres y de miles y miles de hombres como ellos. (¿Hay algún crítico que lea esto en algún lugar que desearía ahora ofrecer una revisión de la película de Tom Hanks, «Philadelphia»?).
El hecho de que A (la mala salud o muerte de alguien amado) se crea que es el resultado de B, (un «nuevo virus extraño»), sin tener en cuenta a C (otros factores actuantes, como las propias medicinas), es el paso en falso mental, la maldición, que complica el pensamiento analítico en la actual «ciencia» del SIDA. Comentando acerca del rigor intelectual necesario cuando se quiere establecer la causa y efecto en medicina, Geoff Watts escribe lo siguiente en su libro «Complaciendo al paciente»:
«Otra trampa para imprudentes es el fallo en distinguir entre asociación y causación. El hecho de que dos cosas sucedan repetidamente al mismo tiempo no significa que una sea necesariamente la consecuencia de la otra. Ambas pueden ser el resultado de un tercer acontecimiento, del cual el observador no es consciente».
Además de los fármacos altamente tóxicos prescritos, que contribuyeron directamente al debilitamiento y a los devastadores desórdenes de inmuno-deficiencia observados en estos hombres, nuestro «super-importante» factor C también incluye «el envenenamiento por un estilo de vida excesivamente tóxico». En el caso bien documentado de Freddie Mercury, podemos leer acerca de sus fiestas con cocaína que eran legendarias. Su forma de vida con fiestas sin parar era un estilo de vida también compartido por miles de otros homosexuales y por heterosexuales promiscuos.
Gary Null es un investigador independiente de SIDA cuyo trabajo le ha llevado por todo el mundo, y que ha dado a conocer a través de documentales, numerosas entrevistas con personal médico, y artículos de prensa en los que habla de sus hallazgos. Null dirige su propia clínica de nutrición y tiene un programa de radio en la cadena WBAI de la ciudad de Nueva York, llamado Vida Natural. Durante los años 70 y principios de los 80, Null pasó muchas horas entrevistando literalmente a centenares de hetero y de homosexuales. Fue testigo de primera fila de un estilo de vida implacable:
«Iba a los baños, a los night-clubs y frecuentaba y entrevistaba a la gente. Conocí gente que se pasaba diez horas de marcha por la noche, siete noches por semana, desde hacía dos o tres años. Había dos chicos que vivían cerca y con quienes hablaba regularmente cuando estaba allí. Les veía deteriorarse físicamente. En menos de seis meses les vi pasar de un aspecto masculino y musculoso a ser sólo cascarones demacrados... Encontré que sólo un dos por ciento lo hacían porque querían destruirse. A la mayoría les gustaba lo que hacían. Era como dejar a un niño suelto en una tienda de golosinas. Querían comerlo todo, y el hecho de que enfermaran, bueno, ya sabes...» la enfermedad pasará, ¡sigamos atracándonos!»
extractado de «Mundo sin SIDA».
¿Qué cuerpo no se hubiera derrumbado con el tiempo? No se necesita ningún virus para explicar la muerte bajo estas circunstancias. Como inciso, Credence Publications trató de contactar a Brian May, primer guitarrista de Queen, para darle la oportunidad de leer las verdaderas razones de la muerte prematura de Freddie. Hasta hoy no hemos recibido respuesta. ¿Acaso se han realizado demasiados conciertos a beneficio del SIDA, con lacito rojo, para cuestionar ahora la muerte de Freddie?.
¿Pero qué pasa con los que han sido diagnosticados de seropositivos al VIH, y que no vivían su vida por la vía rápida? ¿Cómo murieron? Aquí es donde introducimos otro factor vital en esta ecuación: la prueba estándar del SIDA.
Someter una muestra de sangre a la prueba del SIDA no es un buen paso. Esta prueba presenta la capacidad documentada de reaccionar positivamente a unas sesenta condiciones diferentes, tanto fisiológicas como médicas, totalmente desligadas de la presencia de cualquier supuesto virus en el torrente sanguíneo (vean la actualización número 4) ¿Cuantos hombres y mujeres recibieron su sentencia de muerte por VIH, como resultado de consultar inocentemente al sacerdote de la ortodoxia médica, y de someterse a la «prueba»?. Respuesta... todos y cada uno de ellos.
Y aparte de los miles y miles de personas a los que se dio esta sentencia sin sentido, que rompía sus vidas, ¿cuántos de los que se diagnosticó mal estarían con buena salud física, y no hubieran caído en los «grupos de riesgo» reconocidos? Respuesta, miles. ¿Cuántos individuos mal-diagnosticados habían acudido al médico a causa de un sentimiento de malestar general, o habían ido como respuesta a los llamativos titulares de los medios informativos, porque se habían pinchado, cortado, raspado accidentalmente con algún instrumento de riesgo (sea lo que sea que eso signifique)? Respuesta: miles. ¿Y cuántos consultaban al médico porque acababan de regresar de un país «de riesgo» (sea lo que sea que eso signifique), o porque temían haber tenido contacto con alguien sospechoso, o «armado con el VIH y peligroso»? Respuesta: de nuevo miles. Y en un supremo esfuerzo por «tratar» sabiamente a estos miles, los doctores aconsejaban así a los pacientes: «mire, no hay nada de qué preocuparse, es algo muy remoto... pero para cubrir todas las posibilidades, ¿ha considerado hacerse la prueba de SIDA?».
Para los confiados pacientes, esta consulta, aparentemente intrascendente, marcaría el principio de destrucción del resto de sus vidas. Realmente, la historia no escrita del SIDA en occidente es una pesadilla médica. Y no es difícil de desenmarañar. La pesadilla es fácilmente visible para quienes tienen ojos y mentes para ver, y la voluntad de comprender.
Hoy la pesadilla continúa en África y en otros de los países llamados tercer mundistas,. Y se convierte en más y más aterradora con cada día que pasa. No a causa de ninguna pandemia vírica que azote las llanuras de África, sino a causa de la pandemia orquestada de mentiras y de superchería que barre todo el globo, vía una campaña informativa totalmente controlada por occidente. El hecho real es que las enfermedades preexistentes (la mayoría de las cuales podrían ser tratadas de forma relativamente fácil y económica, pero no lo son) se están utilizando para engrosar la espiral convencional de muertes estadísticas por SIDA. La Organización Mundial de la Salud, el Banco Mundial, UNAIDS, las organización asociadas a las Naciones Unidas, los gigantes de la industria farmacéutica y los colegas relacionados con los medios informativos, etc. están manipulando la actual «epidemia» de SIDA para continuar con sus titulares mortales de SIDA que trafican con el miedo y recaudan dinero, y para seguir con el «negocio-farma» como siempre. Más aún, estas odiosas organizaciones están ahora en connivencia para entregar los fármacos altamente tóxicos en África y en otros de los llamados «países del tercer mundo», con la intención expresa de utilizar estos fármacos como forma de control de población en las naciones receptoras. El Banco Mundial y el FMI están regalando préstamos a los PPGD (países pobres con gran deuda) sólo si aceptan destinar una buena parte del préstamo a combatir el SIDA... «la espantosa enfermedad que asola al pobre país». Envueltos en el manto filantrópico de «programas de reducción de la pobreza», estos préstamos realmente son una forma de auto financiamiento para el auto envenenamiento, y es otro ejemplo del círculo casi perfecto... «te dejaremos dinero para que nos compres fármacos que te matarán».
Esta forma de control de población es desde luego espantosamente cruda en su entrega final. Los africanos, con sus enfermedades reales, serán seguramente «ignorados» hasta la muerte, mientras que al mismo tiempo el mundo entero mira ingenuamente los «auténticos esfuerzos» de las agencias que, en realidad, están envenenando a la gente con fármacos innecesarios. Esta crudeza está compensada por la táctica y el ingenio casi admirable de aquellos que han orquestado este plan. Han demostrado la maestría absoluta en su habilidad para manipular la psique humana hasta el punto de que ahora realmente creemos que esas organizaciones están motivadas por una preocupación genuina hacia la humanidad, y que «la buena salud mundial» es su objetivo principal. Nada más lejos de la verdad. Aunque, afortunadamente, no se puede engañar a todos durante todo el tiempo.
El padre fundador y financiero, tras el negocio global del cuidado farmacéutico convencional, no es otro que JD Rockefeller. Fiel amigo partidario del control de población, JD se dirigió en cierta ocasión a una clase de catequesis con las siguientes palabras: «La Rosa de Belleza Americana puede ser lograda únicamente sacrificando los capullos que crecen a su alrededor». Estas y otras filosofadas de Rockefeller fueron lo que impulsó a un crítico de esta notable «familia» a escribir: «Los que fornican con el diablo y engañan a reyes y poderosos de todas las naciones, son los Rockefeller». Los lectores que estén interesados en saber más sobre los orígenes de esta monstruosa criatura, conocida también como industria farmacéutica, deberían visitar http://www.trufax.org, y buscar «El Tráfico de Estupefacientes Farmacéuticos». También, una relación de noticias del 5 de octubre en http://www.aidsmyth.com, contiene un enlace con el plan de reuniones de Rockefeller, en el que la firma familiar busca lograr «la equidad en salud» para las naciones africanas asediadas. Publicitariamente enmascarados como ángeles de luz, los Rockefeller sopesan cómo su Fundación podría entregar mejor «los tan necesitados fármacos contra el SIDA a esta gente desesperada». Para un relato resumido de lo que está ocurriendo tras los escenarios del debate $IDA Inc., visitad http://www.credence.org y conseguid una copia de nuestro libro. No escribimos Mundo Sin SIDA para esconderlo bajo un silo. Lo escribimos en principio para salvar vidas. Como a todo cerdo, a esa minoría explotadora y rica también les llegará su San Martín. A buen seguro.
Embarazo y prueba de VIH.
En esta primera parte incluimos un folleto aclarando los peligros de someterse a la totalmente acientífica prueba del SIDA. El folleto ha de ser pulido para que tenga un acabado más profesional, a menos que alguien haya aprendido el secreto de las notas a pie de página y de la justificación a ambos lados en la correspondencia por email. Confiamos sin embargo que este folleto demostrará ser una útil herramienta de primera línea. Credence Publications está decidida a ver folletos de aviso como éste distribuidos en todos los centros de consejo para embarazadas y de salud sexual del Reino Unido, Estados Unidos y de cualquier otro país en el que la prueba del SIDA sea obligatoria o recomendada a las madres que están esperando. Te pediríamos que dedicases algo de tiempo a mandar por e-mail o a imprimir y entregar estos folletos, en el centro de salud y embarazo más cercano, y/o en vuestro periódico local. Los números que veis entre comillas en el texto se refieren a notas de pie de página.
Consejo de salud a las futuras madres.
Si hace poco que está en estado, quizá le recomienden que se haga la prueba del VIH como parte de un lote de cuidado prenatal estandarizado. En Inglaterra, recomendar la prueba del VIH a las mujeres embarazadas es ahora un procedimiento prenatal estandarizado(1). La prueba del VIH es muy inexacta, no ha sido todavía científicamente probada, y debería ser rechazada por los siguientes motivos:
1. Todos los fabricantes de estas pruebas incluyen la siguiente o similar indicación en sus equipos de pruebas. «Hasta el momento, no existe ningún estándar reconocido para establecer la presencia o la ausencia de anticuerpos de VIH-1 y VIH-2 en la sangre humana(2)».
2. El motivo de esta indicación es porque la prueba del SIDA no mide la presencia de un virus(3). Las pruebas del SIDA han sido diseñadas para detectar niveles de actividad de anticuerpos en sangre. La actividad de anticuerpos en el torrente sanguíneo es un suceso normal en los seres humanos, pero está siendo malinterpretado en la prueba del SIDA como indicador de la presencia del VIH.
3. Como resultado de esta mala interpretación, individuos sanos están siendo erróneamente diagnosticados como seropositivos. Desde que esta información salió a la luz, más de 60 diferentes condiciones médicas han sido registradas como posibles causas de una falsa lectura de VIH positivo. Estas condiciones incluyen la gripe, la vacuna gripal, la malaria, la vacuna del tétanos, la hepatitis A y B, los pinchazos de hepatitis, el uso de drogas, fármacos o alcohol, infecciones víricas recientes e incluso el propio embarazo(4). Recibir un diagnóstico falso, pero totalmente devastador de positividad al VIH, llevará a su médico a recomendarle una carrera de fármacos anti-VIH. Conocidos como inhibidores de proteasas o anti-retrovirales, estos fármacos son altamente tóxicos. Tienen la capacidad perfectamente documentada, de perjudicar a la madre y también de deformar severamente e incluso de provocar la muerte del feto(5).
4. Los niveles actuales de gasto en fármacos para el SIDA en el mundo occidental son descomunales. También lo son los beneficios que recogen los fabricantes de fármacos contra el SIDA. Como resultado, la información contenida en este folleto es completamente ignorada por el organismo médico ortodoxo. Lamentablemente, esta no es una reacción inesperada. La persecución de beneficios a expensas de la salud, el continuo empleo salvaje de procedimientos médicos con grietas, la administración de fármacos peligrosamente tóxicos a madres embarazadas, la despreocupación por la crisis de miles y miles de personas erróneamente diagnosticadas, y el rechazo del organismo médico ortodoxo a escuchar la evidencia contraria, o a admitir negligencia médica, siguen todos ellos la misma pauta que siguió el, una vez respetado, medicamento llamado talidomida. No permitas que ni tú ni tu hijo os convirtáis en otra desgarradora estadística médica.
1. Referencia a «Revisión de servicios de pruebas prenatales, NHS oficina Regional, Londres, Departamento de Sanidad del Reino Unido». Recomendar la prueba del VIH se ha convertido en política nacional en julio de 1999, ahora es obligatorio en algunos estados de Estados Unidos.
2. La mencionada indicación está incluida en todas las pruebas de SIDA Abbot «AXSYM», el principal proveedor mundial de kits de pruebas del SIDA.
3. Las recompensas económicas ofrecidas a las organizaciones más importantes, dentro de la comunidad científica, por parte de organizaciones comprometidas, para quien aporte evidencias razonables de que el VIH existe, todavía no han sido cobradas.
4. Johnson, Christine, Revista Continuum, setiembre 1996. Maggiore Christine. ¿Qué pasaría si todo lo que sabías sobre el SIDA estuviera equivocado? Una publicación Alive and Well, Abril 2000. Ransom & Day, Mundo Sin SIDA, Publicaciones Credence, Julio 2000-11-09.
5. Kumar et al., informando de que los fármacos del SIDA estaban relacionados con deformidades y abortos espontáneos en Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes, 7 ; 1034-9, 1994. JAMA - Journal of American Medical Association, enero 5, 2000, informando de incidentes de lesiones en el hígado. Mundo Sin SIDA, AZT y cráneos dilatados en niños. Referirse a http://www.virusmyth.com/index/hiv-test/factors, para una lista más completa de referencias científicas, que catalogan los perjuicios causados por los fármacos del SIDA.
Y ahora vamos a por algunas de vuestras cartas. Esta es una carta resumida de Namibia.
* Querido Steve. Tu actualización número 4 era realmente aclaradora. Hosea dijo «Estamos muriendo de ignorancia». Saludo a Phillipe Krynen por lo que está haciendo en Tanzania. Estoy haciendo lo mismo con los familiares y amigos enfermos, pero me gustaría poderlo hacer para miles de Namibianos. Lo hablé hace dos semanas con un doctor, para abrir un centro por aquí, y categóricamente le aseguré de que una buena comida, agua limpia, pensamiento positivo y consejos serían mi mayor contribución. Visité la región más afectada de mi país el año pasado. Los problemas reales son la pobreza, la falta de instrucción, la poca agua y la falta de sanidad de hogares y la malnutrición, la malaria, tuberculosis y esquistosomiasis. La causa principal de muerte que se publica es VIH/SIDA, y todos están obligados a creerlo. Que Dios apoye tus esfuerzos en esta genuina batalla, Josephine.
* Querido Steve, parece que tienes problemas en utilizar el término «disidentes» (es realmente el término disidente con el que me peleo), pero todo lo que significa es que alguien no está de acuerdo contigo. No creo que encuentres una palabra mejor ni siquiera en el Roget's Thesaurus, pero aquí hay algunas otras definiciones para examinar.
# La semántica de envenenamiento. La muerte de un niño ocurrida por ingestión de un veneno doméstico es considerada un accidente. Si la víctima estaba deprimida y toma deliberadamente un veneno, se refieren a ello como suicidio. Dar a otra persona un veneno es asesinato, a menos de que se trate de la inyección letal ordenada por una corte para un criminal convicto, en cuyo caso es una ejecución. El tratamiento de VIH con nucleósidos análogos altamente tóxicos, y el igualmente perjudicial de inhibidores de proteasas, es letal si es continuado. ¿Cómo llamar a este tipo de envenenamiento que está prescrito por un médico, y tomado voluntariamente por un paciente, muy asustado y desinformado? Al ser prescrito, no es un accidente. El paciente quería vivir, por lo que no es un suicidio. No es una ejecución legal, porque no hubo juicio. El médico comete el crimen, pero es el paciente quién paga la pena con una muerte lenta y dolorosa. Sorta nos deja con una definición. R. G. Murray. Querido Steve, tu boletín es fantástico. Buen trabajo. Enviadlo también a mi amigo. Alex.
# Hola Steve, Pensé que te enviaría este poquito de información alentadora. Aquí, en Winston.Salem, NC, envío activamente cartas al alcalde, al departamento de sanidad, a ASO, y recientemente a nuestro Senador, John Edwards, información sobre la obligatoriedad de hacerse la prueba y de tomar las medicaciones. Incluí información sobre AZT, y le urgí a leer las pruebas clínicas originales del AZT. Hoy me llamaron de su oficina y querían hablar conmigo sobre el VIH y las pruebas y medicaciones. Me informaron que su oficina se opone a obligar a las mujeres a tomar medicación mientras están embarazadas. Pensé que te gustaría saberlo, por lo menos una persona en la oficina no me ha comparado con un negador de holocausto. Cuídate. Theodora.
Roguemos por John Edwards, y porque considere la información que se le ha entregado.
* Queridos amigos disidentes, El German Robert Koch-Institut (RIK) es uno de los bastiones principales. Ahora reacciona a la crítica del VIH-SIDA. ¡Sorprendeos! Ola D.
Se puede visitar la página de Koch en http://www.rki.de/INFEKT/aids/STD/KRITIK/KRITIK.HTM.
* Hola Steve, Yo también tengo un montón de fotos del VIH. ¿Podríamos publicarlas en el Telegraph Newspapers? Están aquí, y las podéis coger gratis: http://www.no-more-poison.com/ooor.htm y en http://www.no-more-poison.com/ooo5.htm ¡Son mejores que las de Highfield! (Se refiere a la actualización número 4 del boletín Credence AIDS) Nicholas M.
* Muchas gracias por tu boletín. No sé cómo fui a parar a tu lista de correo, pero «no» me quites de ella. ¡Buen trabajo! J.M.
* A la atención del Sr. Roger Highfield. Estoy siguiendo con gran interés el debate VIH/SIDA, y en particular las declaraciones oficiales hechas por nuestro presidente Thabo Mbeki. Recientemente pude leer la edición de «Mundo Sin SIDA», de Credence Publications, y me sorprendieron las revelaciones que encontré allí. Después de estar 22 años ocupando puestos ejecutivos internacionales en la industria farmacéutica alemano/suiza, agradecí mucho obtener información imparcial para decidirme en cuanto a varios temas relacionados con el VIH/SIDA. En su artículo antes mencionado, usted está utilizando fotografías/información engañosas según indica Credence Publications, que no ayudan a encontrar respuestas al debate que está en marcha, a menos que sus intenciones sean, tal como indica Credence Publications, las de proteger los beneficios multimillonarios de la industria farmacéutica. ¡Creo que la industria de investigación farmacéutica no necesita este tipo de «protección»! ¿Querría Vd. comentar las alegaciones de Credence Publications en relación a su referido artículo, y mantenerme al corriente?.
Sinceramente Dr. K.J. Stahl, Sudáfrica.
Tras esta carta, Roger Highfield ha escrito otro artículo, igualmente erróneo, sobre el VIH, con fecha 25 octubre 2000, miércoles, esta vez utilizando una foto diferente pero también sobre el supuesto virus. Para empeorar las cosas (si es que podían ir peor), Highfield pescó toda la información y fotos de su artículo de la biblioteca de la Fundación Wellcome. Cuando, en una llamada telefónica, le señalé a Highfield que esa era una fuente de información totalmente parcial, y el equivalente a pedirle a Alex Ferguson que se pronunciara sobre un partido del Manchester United, (Ferguson es el director del United), Highfield no pudo decir otra cosa que tratar de lanzar calumnias sobre mi salud mental. Dado que no sufro de desequilibrios mentales, me complace informar que desde nuestro último boletín, Highfield ha tenido que cambiar su dirección de e-mail, tal fue el volumen de correo que recibió, pidiéndole cuentas por la superficialidad de su artículo. Su nueva dirección es roger.highfield@telegraph.co.uk Estad seguros de que continuaremos llamando al orden a estos escritores y editores, y que conseguir el acceso a sus, curiosamente protegidas, direcciones e-mail no es demasiado difícil. Y a los reporteros médico/científicos que escriben de forma tan fantasiosa como Highfield, podemos sugerirles que busquen en http://www.spine-donors'R'us.com Allí quizá encuentren la fuerza de carácter (la columna vertebral) que necesitan para escribir la verdad objetivamente. Hoy por hoy el salario de Highfield y compañía lo paga la camarilla en la sombra, ante quienes todos debemos someternos y perder nuestro buen carácter. «Como bien sabes, Roger, el inmensamente rico e influyente Conrad Black posee tu periódico, literalmente posee centenares de otros periódicos y revistas, y, lo que es más importante... te posee a ti también. Para ser completamente francos, Roger, estarías mejor fuera de todo esto. Dimite de tu puesto de marioneta, escribe algo sobre el SIDA que sea por lo menos verdad... y duerme algo mejor por la noche».
He aquí un artículo muy interesante. Me he tomado la libertad de ponerle mi propio título, escogiendo llamarlo:
SIDA, por llamarlo con otro nombre.
19 octubre 2000. The Natal Witness.
En tanto que el cólera hace estragos en KZN, casi 43.000 sudafricanos mueren cada año de diarrea. Muchos más que por crimen, violencia policial, accidentes de coche y tuberculosis.
Cada mes, la Clínica Dududu trata unas 40 personas con diarrea. «Casi todos los hogares de esta zona no disponen de higiene ni de agua y, a resultas de ello, sufren de diarrea», explica la hermana Nothando Dlangadla. Muchos vuelven en semanas para recibir el mismo tratamiento. «Hace sólo dos semanas murió un niño de diarrea y malnutrición», comenta la hermana Bussie Parkies, que trabaja en la Clínica Philani de la costa sur.
A causa de la magnitud del problema en esta zona, Parkies encabeza un grupo de trabajadores en el campo de la atención y la salud primarios para enseñar a la comunicad higiene personal y ambiental. Aunque el gobierno ha dispuesto algunos pozos en zonas del área, Parkies comenta que incluso el agua de estos pozos no está limpia. «Los excrementos se filtran en el suelo y contaminan el agua de los pozos». Una muestra de agua de pozo tomada por la clínica contenía materia fecal. Según Numusa Nkabinde, coordinador de sanidad primaria del distrito norte de Ugu, con base en el Hospital Scottsbourgh, los enfermedades por diarrea son especialmente predominantes en los asentamientos informales. «Ello es debido a la poca higiene. Mantener el agua potable es un problema en el distrito, y muchas comunidades rurales utilizan los pozos y las albercas que a veces se secan».
Muchos de los casos registrados en la costa sur proceden de un sencillo poblado en Umzinto, cerca de Port Shepstone. «La gente allí no tiene agua limpia y no existen pozos ni grifos. Obtienen el agua que beben de los ríos cercanos». Nkabinde comenta que el alto nivel de paro en las zonas rurales dificulta que la gente pueda comprar clorina para purificar el agua. «No les animamos a que hiervan el agua porque no te puedes fiar del hervido y porque no tienen dinero para comprar fuel o madera con que encender fuego. En lugar de eso les enseñamos a poner una cucharadita de té de Jik por cada 25 litros de agua».
En el distrito de Ndwedwe, al norte de Durban, el centro de Cuidados Médicos de Desarrollo Internacional, con sede en la Universidad de Natal, enseña a las comunidades, especialmente a las mujeres, cómo prevenir y tratar a los niños con diarrea. El coordinador de enseñanza Thuli Ngidi y el director del proyecto, David Patterson, comentan que una tercera parte de los niños de Ndwedwe sufren de diarrea. A pesar de que la clínica local y los departamentos de medio ambiente y agricultura han estado llevando a cabo programas de educación sanitaria en la zona, el problema todavía persiste. La hermana Bongekile Khuluse, directora de la clínica Ndwedwe, dice que trata unos 600 casos de diarrea cada mes. Los veranos más cálidos incrementan esa cifra. «Confiamos en que la comunidad ponga cloro al agua, pero la gente es analfabeta. No lo estamos haciendo bien. Ahora nos hemos embarcado en una educación sanitaria más agresiva», explica Khuluse. «Desde 1995, a través de nuestras intervenciones coordinadas, hemos sido capaces de reducir la severidad de la enfermedad, y pocos son ya los que mueren de esta enfermedad». En el pasado, nos dice, algunos morían antes de llegar a la clínica. «Eran personas que no iban a la clínica, esperando que se curarían en casa, cuando al mismo tiempo beber el agua sucia era la causa de su enfermedad. Otros carecían de transporte que les llevase a la clínica». Ella identifica la falta de medios sanitarios y de agua limpia como las principales razones de que muchas personas sufran todavía de diarrea en el área de Ndwedwe.
Un problema todavía más grande es que algunas personas muy tradicionalistas y los Nazarenos, grupo religioso del área, no quieren usar retretes. Khuluse dice que algunos miembros de la comunidad todavía son reacios a añadir cloro al agua. Argumentan que han bebido agua del río durante generaciones, y se quejan de que el agua con Jik diluido huele mal. Mphikiseni Mthiya, aldeano, dice que la gente no ha recibido una buena educación sobre higiene. «Es frecuente ver heces flotando en el agua, así como otros desperdicios». Mthiya dice que la gente de río arriba se baña y lava la ropa en el río, en tanto que los pueblos que están más abajo del río dependen de esa misma agua para beber. Mthiya hizo un llamamiento al gobierno para que proveyese a cada hogar de agua limpia y equipos sanitarios. «Nuestros intentos desde 1995 de conseguir agua del Umgeni Water, que es un proyecto que está en marcha en esta zona, han fracasado», dice Qhoshani Ntuli.
El equipo de Umgeni Water tiene un proyecto de aguas en Ndwedwe, pero cubre sólo una pequeña parte de toda la zona. Ellias Bhengu, oficial del Umgeni, comenta que los proyectos de agua en la zona no eran una solución para la diarrea. Aunque algunas comunidades iniciaron pequeños proyectos de agua, como el Proyecto de Agua Kwa Nyuswa, como solución a la diarrea, muchos de ellos han quedado parados porque la gente no tiene dinero para arreglar las máquinas cuando se rompían.
Este artículo deja patente los problemas de sanidad que se arrastran desde hace tiempo y que afligen a la denominada África «asolada por el SIDA». También coloca en su contexto apropiado a una enfermedad que es relativamente sencilla de diagnosticar y tratar. El siguiente enlace nos da un informe objetivo elaborado por el mismo periódico, acerca de los devastadores efectos del cólera en África.
http://www.aidsmyth.com/index1.htm.
Desgraciadamente, la diarrea y el cólera son enfermedades que acaban de ser cínicamente agrupadas dentro de las otras enfermedades comunes preexistentes en África, y clasificadas por las agencias de las N.U. como el asesino SIDA. Las únicas medicinas vendidas como cura para esta plaga son las altamente tóxicas y muy caras del SIDA. Comida y agua limpia es, desde luego, la respuesta correcta aquí. Pero no según OMS, el Banco Mundial, el FMI, ONUSIDA, USAID, UNDP y las agencias asociadas. Su respuesta son medicamentos, medicamentos y más medicamentos. Es interesante observar que la epidemia africana no ataca a la clase media de Sudáfrica, cuyas necesidades de comida y agua están plenamente cubiertas. No, sólo afecta a los poblados de chabolas. Despiértate mundo. «Mi gente se muere por falta de conocimientos». Hosea.
El siguiente artículo es excelente, y nos da una visión fascinante de la política y de las bases que existen hoy en día tras el SIDA. Es algo largo, pero vale la pena. Quizá que te levantes y te hagas una taza de té al llegar a este punto, para volver fresco y preparado para leerlo.
SIDA e IDA: ¿Chantaje mundial?.
por Patricia Nell Warren.
publicado originalmente en A&U Magazine (julio del 2000).
A principios de año, el presidente sudafricano Thabo Mbeki, conocido ya como pensador independiente, encabezó los titulares mundiales al dirigir cartas manuscritas sobre el SIDA al presidente Clinton, y al secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, entre otros dirigentes mundiales.
Lo que provocó titulares fue el cuestionamento de Mbeki de si los enfoques a la teoría del SIDA y su tratamiento eran correctos para los países africanos. Mbeki defendía su derecho a consultar con los disidentes del SIDA. Aseguraba que «constituiría una traición criminal a nuestra responsabilidad hacia nuestro propio pueblo» si su gobierno no explorase todas las posibilidades de combatir el SIDA. Según el Washington Post, Mbeki «se embarcó en una controversia emocional acerca de la respuesta de su país al SIDA, diciendo que los africanos debían trazar su propio derrotero de la enfermedad».
Los titulares también se extendieron sobre la invitación de Mbeki a varios notables disidentes para participar en un grupo de consejeros sobre SIDA, antes de la venidera XIII Conferencia Internacional sobre SIDA a celebrar en Durban, Sudáfrica, en julio. Su carta expresaba preocupación por las presiones para que Sudáfrica diera tratamiento a las mujeres embarazadas VIH positivas y a sus hijos, con fármacos. Mbeki dijo que había pedido a su gobierno que investigase la creciente controversia acerca de la «toxicidad de algunos fármacos». Según un reciente informe de AP, varias muertes de madres y niños sudafricanos habían sido atribuidas a envenenamiento por AZT.
Según el Washington Post, la Casa Blanca trató de encubrir la carta de Mbeki. Después de todo, Mbeki estaba desbaratando los planes de los funcionarios estadounidenses que trataban de sofocar la disidencia del SIDA en su propio país. El Post dijo: «La administración Clinton restringió la distribución de la carta de cinco páginas, fechada el 3 de abril, en un esfuerzo por evitar que llegase al público. Varios funcionarios de la administración Clinton y diplomáticos extranjeros expresaron consternación ante la decisión de Mbeki de intensificar lo que veían como una maniobra de diversión, al traerlo a un potencialmente volátil fórum internacional. Un oficial hizo una copia de la carta disponible para el Washington Post, y el embajador de Sudáfrica en las Naciones Unidas, Dumisani Kumalo, confirmó su autenticidad».
Los partidos de la oposición en Sudáfrica, así como los funcionarios y los activistas del SIDA en los Estados Unidos, provocaron una tormenta de ataques contra las acciones de Mbeki. Mientras escribo este artículo, Mbeki está bajo una presión feroz.
En medio del jaleo sobre los disidentes, la profundidad del mensaje, con la prosa sincera y simple de Mbeki, y su profunda preocupación, pasaron desapercibidos a muchos americanos. Los ataques norteamericanos a la postura de Mbeki reflejan nuestro confortable aislamiento para desarrollar compromisos nacionales. También expresa que esa vieja vena misionera sigue fuertemente enraizada en este país, la idea de que sabemos qué es lo mejor para las naciones pobres, y de que deberían estar abismalmente agradecidos por nuestra ayuda. Llegó el momento de quitarnos el sombrero misionero y de mirar con cuidado cómo ven los países en desarrollo la política del SIDA.
El hecho es que la carta de Mbeki siguió a una significativa conferencia del 10 de enero, ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Esta conferencia, dada por el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, utilizaba un lenguaje muy duro, recolocador. Wolfensohn dijo: «Muchos de nosotros considerábamos al SIDA como un tema de salud. Estábamos equivocados. El SIDA no puede seguir confinado en la cartera de sanidad o de sector social. El SIDA está retrasando el reloj del desarrollo».
El Banco Mundial, un grupo de entidades de inversión internacional fundado en 1944 para ayudar a reconstruir el mundo tras la segunda Guerra Mundial, es uno de los jugadores más importantes en el debate del SIDA. Es también un poderoso conductor económico del mundo actual. Los norteamericanos, que jamás piensan en el Banco Mundial, dieron por primera vez un vistazo a las caras de sus personajes en el CSPAN. Wolfensohn y otros funcionarios del BM trataron de explicar su postura ante las cámaras de TV, luego de que las manifestaciones de estudiantes y trabajadores anti-Banco sacudieran Washington D.C. durante días, y se practicaran centenares de detenciones.
El Banco ha reposicionado ahora al SIDA como su «tema central de desarrollo», incluso aunque la malaria, la tuberculosis y la malnutrición maten todavía más gente en todo el mundo que el SIDA. (Según admitió el propio Banco, sólo la malnutrición mata la mitad de los niños de los países con rentas bajas). El Banco está profundamente comprometido en financiar y mejorar la inversión relacionada con el SIDA, y selecciona a las mujeres VIH-positivas como objetivo mundial. Y sí, es cierto que la muerte por CUALQUIER causa de una mujer en edad de concebir hijos, con la consecuente pérdida de sus ingresos a la familia, y la nutrición a sus hijos, es un golpe bajo al desarrollo de una nación.
Otro gran jugador en la política mundial del SIDA son los Estados Unidos. Cuando recibió la carta de Mbeki, el gobierno estadounidense era ya el mayor contribuyente a los esfuerzos internacionales del SIDA. Tras la carta de Mbeki, el presidente Clinton acudió al Congreso solicitando doblar nuestros fondos internacionales para SIDA. La Casa Blanca utiliza su propio lenguaje recolocador -lenguaje de la segunda Guerra Mundial-, denominándolo nuestro «Plan Marshall para el SIDA». (El Plan Marshall original fue utilizado para reconstruir la Europa bombardeada después de 1945).
Razón de más por la que los norteamericanos necesitan pensar acerca de la conferencia del Banco, y recordarnos a nosotros mismos que el Consejo de Seguridad es una tribuna de guerra. Necesitamos mirar de cerca a lo que podría presagiar para el mundo sustituir el viejo «guerra mundial contra el fascismo y el comunismo», por el de «guerra mundial contra el SIDA».
La disidencia científica sobre la teoría del SIDA no es el único tema aquí. La carta de Mbeki deja claro que el hecho que le preocupa es que los países en vías de desarrollo pierdan el derecho a tomar sus propias decisiones en materia de salud.
El Banco Mundial, junto con NA, OMS, UNICEF, UNAIDS y otros poderes y agencias internacionales, han marcado ya una política mundial sobre el SIDA que implica una mínima elección, si es que queda alguna, por parte de los países individuales. Tras el timbre de la retórica humanista, lo que sucede es esto: el «modelo» original de entrada en vigor de la ley sobre VIH y de la política sobre salud pública que se desarrolló primero en los Estados Unidos, ésa a la que los ciudadanos de EE.UU., Canadá y los países estadounidenses deben ahora someterse, está siendo aplicada al resto del mundo. Préstamos e inversiones para países en desarrollo -incluso quizá las ayudas por catástrofes- pueden estar condicionados a la voluntariedad para aplicar el modelo VIH dentro de sus propias fronteras. Para cualquiera que no haya leído la política estereotipada de OMS y del Banco, eso significa: prueba de VIH obligatoria, vigilancia individual e informes del caso, y tratamiento bajo observación directa (TOD), especialmente a mujeres y niños. La ayuda económica también puede estar supeditada a la voluntad de un país de permitir la comercialización en masa de vacunas contra el VIH elaboradas en el extranjero, de fármacos, y de pruebas para sus ciudadanos.
Las ventas mundiales de fármacos y pruebas del SIDA, y las vacunas del SIDA que el Banco Mundial dice que quiere para cada niño nacido en el planeta -10 miles de millones de nosotros en el año 2050- tienen seguramente a empresas farmacéuticas rebosando entusiasmo ante la idea de beneficios astronómicos, incluso ante la bajada de precios requerida para la venta de estos productos a los países no desarrollados. La Organización de Comercio Mundial quiere millones de trabajadores sanos y de consumidores que puedan ser arrastrados de país en país sin crisis diplomáticas girando alrededor de enfermedad contagiosa. Cada vez más, la definición de centros de salud mundiales como «VIH negativos».
En otras palabras, la política del SIDA es ahora un producto mundial clave, junto a los cargamentos de computadoras, crudo y trigo.
Cada vez que esta fuerza de palanca es aplicada, la verdad y las necesidades humanas reales pueden quedar aplastadas bajo la palanca. Todavía peor, al enlazar a cada persona en la tierra a una prueba de sangre o a un certificado de vacunación de una enfermedad que ha sido declarada «incurable», la globalización de la política del SIDA podría hacer palanca en cada vida humana del planeta. No tener un documento de identidad que acreditase que se es VIH negativo significaría estar sin trabajo, no poder casarse legalmente, no tener beneficios, no disponer de Visa, y no poder migrar. La gente de los países desarrollados no pueden sufrir este tipo de presión con las grandes enfermedades mortales -como la malaria, la tuberculosis y la malnutrición-, porque una persona puede ser tratada efectivamente de estas enfermedades.
Amalgamar a los países con la política del SIDA crea un claro peligro de reacciones volátiles. Como Sudáfrica, otros países en desarrollo pueden sentir que tienen el derecho a un pensamiento independiente, especialmente en algo tan íntimo como la salud sexual de sus ciudadanos. El fallo de los Estados Unidos o del Banco Mundial en respetar este derecho, o la insensibilidad a los parámetros culturales o religiosos seguramente hará que salten chispas. En los países del fundamentalismo islámico, por ejemplo, las vacunas extranjeras y las pruebas no serán probablemente bienvenidos por los hombres a cuenta de sus mujeres, que son estrictamente mantenidas bajo velos y puertas cerradas. Efectivamente, en un par de recientes conferencias sobre salud mundial, se produjo una violenta discusión entre diferentes grupos religiosos acerca de los planteamientos mundiales propuestos sobre aborto, control de natalidad, definiciones de «género» y de «valores familiares».
Suponiendo que un pequeño país sea declarado «amenaza mundial de la salud» porque se niega a subir al carro de la política sobre SIDA, ¿se le embargará? ¿se le atacará con armas nucleares? ¿perderá el «estatus de nación favorecida comercialmente» por Estados Unidos¿ ¿ El Consejo de Seguridad enviará tropas de las Naciones Unidas? ¿Tendremos Vietnams y Bosnias por culpa del SIDA?.
La inversión del Banco Mundial tampoco es la bala infalible hacia el éxito económico. El coordinador del proyecto del Centro de Recursos de las Américas, Larry Weiss, rastreó recientemente al Star Tribune de Minneapolis buscando lo que él llamaba los documentos «que salían a chorro» acerca de los programas de ajuste estructural del Banco Mundial. «Éstos», comentó Weiss, «requieren países pobres a los que imponer severas medidas de austeridad a sus poblaciones, y transformar sus economías en plataformas de exportación basadas en fábricas que exploten al obrero. El fracaso en conseguirlo puede resultar en un corte drástico de crédito internacional, un escenario catastrófico para sus economías. Más de 90 países han sufrido ajustes estructurales». Y Weiss añadió: «La Coalición Jubileo 2000, que comprende centenares de organizaciones religiosas y no religiosas en más de 40 países, observa que 7 millones de niños mueren cada año a resultas de la crisis por endeudamiento». Es decir, 5 millones más de muertos que los 2 millones de africanos que supuestamente mueren por SIDA cada año.
Weiss argumenta que el Star Tribune ignoraba casi dos décadas de protestas contra la política del Banco Mundial en Bolivia y en docenas de países, protestas que frecuentemente alcanzan el nivel de disturbios a gran escala. Otro partidario de la protesta es el líder africano Arthur Mbanefo, embajador de Nigeria en las Naciones Unidas, y director del grupo G-77 de los países más pobres de todo el mundo. Mbanefo comentó: «Muchos países han rechazado los resultados de varias iniciativas políticas del Banco Mundial... Nosotros apoyamos las manifestaciones que podrían controlar enérgicamente tales intereses».
El propio Mbeki, durante un viaje como estudiante activista por otros países africanos, pudo contemplar de primera mano los trágicos resultados de las empresas comerciales del Banco Mundial en el Sahel, la vasta extensión semidesértica del África sub-sahariana. Allí, según el Worldwatch Institute, 30 años de inversión del Banco para expandir la cría de ganado han servido realmente para acelerar la destrucción de la tierra, la desertización y las muertes humanas por hambre. Tal como el propio Banco Mundial admite en su página web, tenía que reconstruir su relación con Sudáfrica tras la llegada al poder de Nelson Mandela, porque los políticos sudafricanos veían al Banco como un patrocinador autoritario e inflexible, con políticas económicas fracasadas».
La crítica de Weiss al Star Tribune puede aplicarse a la mayoría de medios de comunicación de Estados Unidos, que han realizado un nefasto trabajo de información a los americanos acerca del lado oscuro de la globalización económica, y el motivo real de que estemos asistiendo a un revivir del movimiento estudiantil y obrero en Estados Unidos. Ahora nuestros medios informativos más importantes están realizando un trabajo igualmente malo al hablarle a la gente del lado oscuro de la globalización sanitaria.
¡Queremos los venenos más baratos para todos los africanos!.La salud de una nación en desarrollo no es un medio menos frágil que el Sahel. Tiene su propia reserva genética de inmunidades y vulnerabilidades heredadas, sus mutaciones únicas y propias de diferentes patógenos, y otros factores localizados que pueden interreaccionar en formas inimaginables con la intromisión médica poco atinada y políticamente motivada del exterior. Así pues, los líderes de estas naciones podrían muy bien escoger encontrar soluciones a largo término contra la malnutrición y la pobreza, como factores originarios de la enfermedad, en vez de tomar la vía rápida, a saber, obligar a su pueblo a un acuerdo sanitario, bombardeándole con vacunas y fármacos contra el SIDA baratos, o gratis hechos en el extranjero. Estos dirigentes pueden no querer arriesgarse a las trágicas consecuencias médicas, y a los resentimientos políticos que podrían surgir entre su gente, como resultado.
World Health Organization (WHO).En efecto, la sola idea de inundar a los 6 miles de millones de la población mundial con poderosos antibióticos es para echarse a temblar. Incluso aquí, en Estados Unidos, donde nos gusta considerarnos a nosotros mismos como «médicamente sofisticados», los médicos y los ciudadanos han tenido un acceso tan libre a los antibióticos que han surgido cepas de organismos resistentes a las medicinas. En algunos países desarrollados, las mujeres todavía no han sido educadas con libros de texto sobre el uso de los contraceptivos; por eso mismo nadie espera que esas mujeres, o sus familias, utilicen antibióticos según una normativa. Esta laguna en la educación explica porqué la OMS se muestra entusiasmado con el TOD (tratamiento observado directamente). El TOD está previsto que sea el mejor sustituto para encomendar a la gente de todo el mundo que tome sus propias medicaciones, especialmente para las tuberculosis, como cofactor en sistemas inmunitarios debilitados. En algunos países desarrollados, el TOD no sólo significa que se le pide al paciente que se desplace hasta una clínica para tomar las píldoras bajo supervisión médica, sino que TOD también significa encarcelar al paciente que no coopera, y aplicar el tratamiento por la fuerza, incluso separando a los niños de riesgo de sus familias, si fuera necesario.
En EE.UU. y en Canadá el tratamiento con AZT se aplica ya a la fuerza en las madres VIH-positivas y en los niños, tal como vemos en los casos penales en los que las madres desafían este enfoque de ley penal sobre salud familiar. Éste es el «modelo» que estamos exportando. Cuando la OMS habla de la necesidad de mantener un TOD «con vigilancia» y «control», esencialmente lo que quieren decir es eso. ¿Qué va a evitar estos extremos de «control» que se requieren en África o en la India, como condición para recibir ayuda externa? ¿Especialmente sobre madres y niños? ¿Especialmente desde que las madres están consideradas como claves para el desarrollo económico global?.
Nadie que haya estado siguiendo las tendencias que he mencionado se hubiera sorprendido ante la carta del presidente Mbeki.
A medida que este ejemplar de A&U está en prensa, y que se acerca la conferencia sobre el SIDA de julio, los líderes pro-globalización están escalando sus posiciones en el SIDA. A principios de mayo, cuatro enviados de las Naciones Unidas (Costa Rica, Ucrania, Zimbabwe y la República Checa) hicieron una llamada a la Asamblea General de la ONU para que adoptase nuevas estrategias para la «cooperación» internacional del SIDA. La Casa Blanca, que se arrima al sol que más calienta, declaró el SIDA «un asunto de seguridad nacional» para los EE.UU. La Agencia Reuters informó: «Los funcionarios de EE.UU. se preocupan de que pueda socavar las economías, amenazar puestos militares y gobiernos y ocasionar otros problemas regionales». Las empresas de medicamentos más importantes juraron que bajarían los precios para los países africanos. La Casa blanca aprobó el «Plan Marshall» para África.
No es extraño que el presidente de Sudáfrica esté preocupado. El pronunciamiento de Mbeki puede ser sólo el principio, un mar de fondo de resistencia feroz a la política mundial del SIDA, de las naciones en desarrollo, que pueden elegir verlo como un chantaje.
* Los pronunciamientos sobre la política del SIDA del Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud pueden verse en sus páginas web http://www.worldbank.org y http://www.who.org.
* La periodista/autora es Patricia Nell Warren, que escribe para A&U, la revista nacional sobre SIDA, donde salió originalmente publicado este artículo (número 7/2000).
¿Durante cuánto tiempo todavía la mayoría de pueblos del mundo occidental continuarán con su ingenua creencia de que estas organización son humanitarias?
El siguiente enlace es muy interesante:
http://library.northernlight.com/FC20001103530000116.html?cb=0&dx=1006&sc=(
representa otro paso decidido que estas agencias están construyendo en su enfoque criminalmente inhumano para la «prevención y cura» del SIDA.
http://www.thehungersite.com da una imagen más realista de lo que está causando tanta muerte y enfermedad en África y en otros lugares. El mapa interactivo global es un fantástico recordatorio para todos nosotros de que nosotros, en occidente estamos bendecidos por la abundancia. Al tiempo que sentado, voy dando forma a este boletín, doy gracias a Dios de que tengo todas las comodidades que pueda desear.
¡Humor!.
Se nos puede perdonar que pensemos que recopilar y luego articular todas las noticias contenidas en este boletín podría pronto convertir a nuestro equipo editorial en una pandilla de escépticos, lúgubres, y malhumorados rompepelotas. ¿Escépticos? ¡Ya lo creo! ¿Lúgubres? ¡Para nada, Pepe! ¡La verdad trae vida, y vida en abundancia! ¿Rompepelotas? «No por la fuerza, no por el poder, pero por Mi Espíritu, dice el Señor». Sólo podemos hacer lo que hacemos, y al mismo tiempo, poner nuestra confianza en el poder soberano de Dios. ¿Malhumorados? El que es fiel levanta nuestras cargas. ¡Y el sentido del humor es esencial! El siguiente artículo os hará carcajear un rato, a buen seguro!
Los horrores del pan.
Un reciente titular del Cincinnati Enquirer decía así, «El olor del pan horneado puede ser perjudicial para la salud». El artículo seguía con la descripción de los peligros de oler el pan horneado. Aparentemente, el principal peligro es que los componentes orgánicos de este aroma pueden romper la capa de ozono. ¿Cuándo vamos a hacer algo contra el calentamiento global producido por el pan? Bien está que ataquemos a las compañías de tabaco, pero ¿cuándo va a meter mano el gobierno al Gran Pan? Bien, he realizado un poco de investigación, y lo que he descubierto debería hacernos reflexionar...
* Más del 98 por ciento de criminales convictos son comedores de pan.
* La mitad de todos los niños que crecen en hogares consumidores de pan obtienen resultados por debajo de la media en las pruebas estandarizadas.
* En el siglo XVIII, cuando prácticamente todo el pan se horneaba en casa, la expectativa de vida media era inferior a los 50 años; las tasas de mortalidad infantil eran inaceptablemente altas; muchas mujeres morían al dar a luz; y enfermedades tales como el tifus, la fiebre amarilla y la gripe asolaban naciones enteras.
* Más del 90 por ciento de crímenes violentos se cometen en las 24 horas siguientes a la ingestión de pan.
* El pan está hecho a partir de una sustancia llamada «masa». Se ha comprobado que una cantidad tan pequeña como una libra de masa puede utilizarse para sofocar a un ratón. ¡El inglés medio come más pan que esa cantidad en un mes!.
* Se ha demostrado que el pan produce adicción. Los sujetos privados de pan, a los que se les da sólo agua para comer, realmente suplican por el pan sólo después de dos días.
* El pan es a menudo un elemento de comida que sirve de «puerta», llevando al consumidor a elementos mucho más duros, tales como mantequilla, jamón, crema de cacahuete e incluso bacon.
* Se ha demostrado que el pan absorbe agua. Puesto que el cuerpo humano contiene más del 90 por ciento de agua, se deduce que comer pan puede llevar a vuestro cuerpo a ser prácticamente absorbido por este producto alimenticio. Literalmente, podéis ser comidos por el pan.
* Los niños recién nacidos se pueden ahogar si se les da pan.
* El pan es horneado a temperaturas tan elevadas como 200 grados Celsius. Este calor puede matar a un adulto en menos de un minuto.
* Muchos comedores de pan son completamente incapaces de distinguir entre hechos científicos significativos, y parloteo estadístico sin importancia.
A la luz de estas aterradoras estadísticas, proponemos las siguientes restricciones sobre el pan:
1. No vender pan a menores.
2. No hacer publicidad de pan a menos de 300 metros de las escuelas.
3. Gravar con un impuesto federal del 300 por ciento cualquier tipo de pan, para costear todas las enfermedades sociales relacionadas con el pan.
4. No se podrán utilizar imágenes humanas o de animales, ni tampoco colores primarios (que puedan resultar atractivos para los niños pequeños) en las promociones del uso del pan.
5. Establecer fuertes multas a los fabricantes de pan que no cumplan con estas razonables medidas.
Únete a mí, y paremos toda esta locura. http://theonion.com/onion3634/youthful/tendency.html.
Espero que hayáis disfrutado con este boletín. Si deseáis recibir copias atrasadas, podéis escribirme a steve@worldwithoutaids.freeserve.co.uk. Por favor, enviadnos vuestros comentarios y sugerencias, así como artículos interesantes. Serán bienvenidos. Y envía este boletín a todo lo largo y ancho.
«Ransom y Day son el Woodward y el Bernstein del SIDA Gate, revelando la corrupción, el fraude y las mentiras sobre las que se basa la multibillonaria -en dólares- industria del VIH».
Alex Russell, Revista Continuum.
«Mundo Sin SIDA» es la perfecta lectura para todo aquel que quiera entender qué es lo que se esconde realmente tras el escenario del SIDA. Tanto desde un punto de vista científico como político, no hay ningún otro sitio donde esté explicado mejor y de forma más sencilla, todo lo del SIDA. Una obra maestra.
Dr. Stefan Lanka, virólogo, viceprresidente de la organización humanitaria «Ciencia, Medicina y Derechos Humanos».
«Mundo Sin SIDA» es un libro magnífico. Como mujer ugandesa que ha trabajado con muchas organizaciones e individuos relacionados con el SIDA, me he dado cuenta de que mucha gente da de lado los libros sobre SIDA a causa del confuso lenguaje científico. Este libro es de muy fácil lectura y comprensión, y claramente revelador para todos nosotros. Para nuestra propia educación, es mi deseo de que todos leamos este libro. Recomiendo encarecidamente «Mundo Sin SIDA» como una llamada al despertar de África, para salvar nuestro continente antes de que sea demasiado tarde. Porque con el conocimiento contenido en estas páginas llega el poder. Dios bendiga a los autores y a todos aquellos que han contribuido a la realización de este fantástico libro.
Winfred Mwebe, Consejera de Sanidad Ugandesa.
World without AIDS. Mundo sin SIDA.
visita nuestra página web en http://www.worldwithoutaids.org.
free-news.org
30.12.08
¿Hay una “Epidemia de SIDA” en África?
copiado de http://www.plural-21.org/index.php?option=com_content&task=view&id=61&Itemid=
Agradezco profundamente a los organizadores la oportunidad que me ofrecen de poderme dirigir a todos Ustedes. *
Vengo a aportarles elementos de un enfoque crítico que cuestiona totalmente la versión oficial y dominante según la cual “una terrible epidemia de SIDA está devastando África”.
No pretendo convencer a nadie en apenas quince minutos.Pero sí me gustaría conseguir interesarles en esta cuestión y, quien sabe, quizá alguno de Ustedes decida finalmente contribuir a que África acabe con el SIDA lo antes posible. Sería otro claro ejemplo de “África, inspiración altermundista”.
Empezaré recomendándoles que en el futuro actúen como hizo el presidente sudafricano Thabo Mbeki cuando un periodista le recriminó “perder el tiempo impulsando un debate sobre las causas del SIDA mientras cada día el VIH infecta 1.500 personas en Sudáfrica y cada año mueren de SIDA 300.000 sudafricanos”. Mbeki le dijo: “¿De dónde provienen estas cifras? Yo no lo sé. ¿Lo sabe Usted? Entonces, explíquemelo”. El periodista se giró y se marchó.
Este periodista, como Ustedes hasta hoy, se había creído las cifras oficiales, pero no sabía cómo se obtienen. Les recomiendo que la próxima vez que alguien suelte estas cifras apocalípticas oficiales delante de alguno de Ustedes, le pregunten cordialmente: “Disculpe, ¿podría decirme cómo han llegado a estas cifras?”. Es la pregunta que todo periodista debería hacer a cualquier “especialista del SIDA” que se permita lanzar este tipo de cifras, y ello antes de reproducirlas en los medios de comunicación.
Y también les invito a hacer lo que hemos hecho personas y asociaciones de varios países: Pedir las pruebas científicas de la versión oficial del SIDA. Pueden dirigirse al Ministerio de Sanidad, al Plan Nacional del SIDA, a Facultades de Medicina, de Biología, de Farmacia, a Colegios de Médicos, etc., y pedirles fotocopia de los cinco artículos científicos de referencia (es decir, los primeros) donde se demuestre cualquiera de los aspectos de la versión oficial. Y pueden empezar por las cuestiones decisivas: que el supuesto VIH ha sido aislado, que los “tests del VIH/SIDA” están validados, que los medicamentos que están administrando ayudan a las personas diagnosticadas, etc.
Si por casualidad reciben respuesta, les ruego que nos envíen una copia. La analizaremos y redactaremos una respuesta. Y mucho me temo que el “diálogo” quede definitivamente interrumpido.
Porque, resumiendo, resulta que no hay prueba científica alguna de la explicación oficial del SIDA, ni en los puntos clave indicados ni en cualquier otro, ni de lo que ha ocurrido y ocurre en Europa ni en cualquier otro lugar.
Centrémonos en África, que es quien nos ha reunido aquí.
Me temo que también Ustedes han dado por buena la versión oficial, que afirma (aunque con cifras que varían considerablemente, pues los modelos matemáticos utilizados por los especialistas de las distintas instituciones son diferentes, con lo que obtienen resultados bastante divergentes) que África sufre una terrible epidemia de SIDA que mata cada año a varios millones de subsaharianos, que ha ocasionado doce o más millones de “huérfanos del SIDA”, que ha reducido drásticamente la esperanza de vida de la población, que está dejando sin maestros a las escuelas y sin mano de obra a las fábricas, y que esto es sólo el comienzo porque “la pandemia avanza constantemente”. De nuevo les sugiero que pidan a las autoridades responsables del SIDA los artículos científicos de referencia probatorios de cada una de estas afirmaciones.
Mientras responden, les adelanto que en los años 1985-86 se hicieron predicciones catastróficas semejantes, sólo que entonces se hicieron tanto para Occidente como para África. Por ejemplo: “En pocos años, el SIDA matará en los países del occidente industrializado a más personas que todas las demás enfermedades e infecciones juntas” (Der Spiegel, nº 39, 1985), o bien “La mortal enfermedad SIDA está tan fuera de control en el África negra que están condenadas naciones enteras, dejando dentro de los próximos diez años vastas áreas de tierra ahora poblada sin una sola persona viviente” (Sunday Express, 23-nov.-1986).
Afortunada y lógicamente, estas predicciones no se cumplieron.
Pero mientras que para Occidente nadie se atreve a hacer de nuevo pronósticos de este tipo y los especialistas oficiales del SIDA se atribuyen fraudulentamente que no ocurriesen aquellos, para África sí siguen prediciendo catástrofes. Eso sí, desplazan el epicentro desde el África central –donde no se cumplieron los vaticinios- hacia la del Sur, probablemente atraídas las multinacionales farmacéuticas por la mucho mayor renta per capita de Sudáfrica (y de Bostwana) respecto del resto de países africanos.
Para entender los tejemanejes que tienen lugar en torno a África y el SIDA, conviene saber:
A) En África casi siempre se utiliza una definición de “caso de SIDA” totalmente distinta de la aplicada en Occidente. En los países económicamente ricos, para ser declarado “caso de sida” se tiene que dar positivo a varios tests (que luego veremos que son una chapuza) y, además, tiene que presentarse alguna de las 29 enfermedades (neumonía por Pneumocystis Carinii o PCP, tuberculosis pulmonar, tuberculosis extrapulmonar, candidiasis, herpes, linfoma,…) que han ido siendo agrupadas bajo el nombre “SIDA”. En África (y en todo el mal llamado Tercer Mundo) se aplica la denominada “definición de Bangui”, adoptada en octubre de 1985 en la reunión de la OMS (Organización Mundial de la Salud) celebrada en la capital de la República Central Africana.
Básicamente, se considera que una persona enferma es un “caso de SIDA” si presenta dos de tres signos inespecíficos mayores (pérdida de peso superior al diez por ciento, diarrea crónica durante más de un mes, y fiebre intermitente o constante por más de un mes), y uno de seis signos aún más inespecíficos menores (tos por más de un mes, picazón generalizada, herpes zoster recurrente, candidiasis oro-faringeal, herpes simple crónico progresivo, y linfadenopatía generalizada).
Si un médico occidental diagnosticase un “caso de SIDA” con estos criterios, sería enjuiciado y borrado del Colegio de Médicos. En África, es lo establecido por la OMS. Además, distintos países han aplicado adaptaciones aún más laxas o amplias de esta “definición de Bangui”.
B) En cuanto a la llamada “VIH-seropositividad”, las afirmaciones de que una quinta parte, una cuarta, una tercera e incluso la mitad o más de la población de distintas naciones de África está “infectada por el VIH”, se basan en la aplicación de unos miles de tests-chapuza y en una serie de suposiciones tendenciosas e indemostrables.
Por ejemplo, que “un 20 % de la población sudafricana es portadora del VIH” se basa en extrapolaciones realizadas a partir de aplicar un único “test VIH” tipo ELISA a unas 15.000 embarazadas al año. Pero incluso oficialmente en Occidente los ELISA son considerados tests muy poco fiables, y las propias instrucciones que acompañan al kit de los laboratorios Abbot utilizado advierten de dos cosas importantísimas: a) de que puede dar falso positivo “debido a anteriores embarazos”, ¡y en Sudáfrica el promedio pasa de seis hijos por mujer!; y b) de algo aún más decisivo: “Por ahora no hay ningún standard reconocido para establecer la presencia y ausencia de anticuerpos al VIH-1 en sangre humana”, con lo que los propios fabricantes de los tests eluden toda responsabilidad en las consecuencias que se deriven de los resultados que se obtengan de su aplicación. Además, se hacen las siguientes suposiciones: 1) el mismo porcentaje de resultados positivos obtenido en embarazadas se aplica a mujeres no embarazadas: 2) por cada mujer considerada seropositiva se contabiliza un hombre seropositivo; y 3) todo bebé nacido de madre seropositiva es diagnosticado seropositivo. Así pueden salir las cifras que se desee.
C) Los datos más fiables sobre la incidencia real del SIDA en África son los del Weekly Epidemiological Record (WER), que recoge el número de “casos de SIDA” (no de “muertos de SIDA”) de los que se ha informado a la OMS. El último “registro global del SIDA” que he encontrado fue publicado el 25 de noviembre del 2001, y recoge el número acumulado de “casos de SIDA” desde 1981. Pues bien, el número que aparece para toda África (no sólo la negra), con más de 650 millones de habitantes (616 en 1990 según el United Nation Environment Programme del 15 de junio del 2000), es de 1.093.522. Puesto que no todos los “casos de SIDA” son registrados, se puede multiplicar esta cifra por dos, por tres, por cuatro, quizá incluso por diez. Pero absolutamente nada permite seguir afirmando que “dos millones (o más, por lo de los modelos matemáticos distintos) de africanos mueren cada año de SIDA”. Y tampoco parece que nada pueda justificar que la OMS añada “casos no registrados” de forma creciente, de manera que el número de “casos estimados” ya representa más del 97 % de los “casos totales”...
D) Uno de los aspectos más conmovedores -y manipuladores- del tema “SIDA en África”, es el de los supuestos “muchos millones de huérfanos del SIDA”. El punto decisivo es que tampoco hay una definición estandarizada de “huérfano” ni, menos aún, de “huérfano de SIDA”. Así, UNICEF define un huérfano como un niño cuya madre ha muerto, pero la OMS define un huérfano como un niño que ha perdido ambos padres o sólo la madre. Lo importante es que “perdido” no significa “muerto” ni, mucho menos, “muerto de SIDA”, sino que puede indicar simplemente “ausente”. Y uno de los aspectos más embarazosos es el grado en que la ausencia de un padre puede ser la norma en determinadas sociedades. Además, hay estudios en los que no se hace ninguna distinción sobre la causa de orfandad, la cual en algunas áreas incluye los efectos de la guerra.
E) Y quizás alguien entre Ustedes pueda ayudarme a detectar el supuesto “impacto desolador del SIDA en África”. Hace tres años hice los siguientes cálculos, que habría que actualizar. De acuerdo con los mencionados informes WER de la OMS, todo el continente africano ha generado entre 1991 y 1999 una cantidad bastante estable de “casos de SIDA” que oscila entre 60.000 y 90.000 al año, por lo que se puede tomar la cifra promedio de 75.000 “casos de SIDA” anuales en la última década. Teniendo en cuenta que la población es como mínimo de 650 millones, resulta que el 0,011 % de la población africana sufre, y quizá muere, de “SIDA” cada año. Como que la esperanza media de vida para África es de alrededor de 50 años (US Agency for International Development, mayo 1999), la mortalidad normal anual de 650 millones de personas alcanza unos 13 millones. Luego incluso considerando que todos los “casos de SIDA” informados a la OMS hubiesen muerto, la “epidemia africana de SIDA” representaría 75.000 de entre 13.000.000 de muertes al año, es decir, el 0,57 %. Y queda por resolver el problema de si este 0,57 % de mortali-dad atribuida al “SIDA” es realmente una nueva mortalidad que puede ser distinguida de la normal, o si es una pequeña parte de la mortalidad normal a la que se le ha cambiado el nombre.
Clínicamente: Ya hemos visto cuales son los signos mayores y menores incluidos en la definición de “caso de SIDA” en África. Teniendo en cuenta además que, como ya he dicho, hay 29 enfermedades englobadas en la definición oficial de “SIDA”, y que, como diré más adelante, hay 68 enfermedades y condiciones documentadas como causa de posible reacción cruzada en los “tests del SIDA”, puede concluirse que es totalmente imposible distinguir por razones clínicas “los síntomas y las enfermedades del SIDA en África” de los síntomas y las enfermedades habituales en África.
Estadísticamente: Ya hemos visto que los “muertos de SIDA” representan apenas el 0,57 % de toda la mortalidad africana. La tasa anual de crecimiento de la población africana se ha situado entre el 2,4 y el 2,8 % desde 1960, lo que ha significado que de los 274 millones en dicho año se ha pasado a 356 millones en 1970, a 469 millones en 1980 y a los mencionados 616 millones en 1990. Así, en los casi 25 años en que África lleva “sufriendo una terrible epidemia de SIDA”, ha aumentado su población en unos 200 millones de habitantes. Luego parece que las estadísticas no detectan los supuestos 75.000 “muertos de SIDA” anuales. Y menos cuando están solapados con todos los demás muertos.
Parece, pues, que la “epidemia de SIDA en África” no es otra cosa que el rebautizo de una pequeña parte de los muertos de las enfermedades normales de África. Y parece también que el “impacto desolador del SIDA en África” sólo lo ven los especialistas oficiales que llevan puestas las gafas “VIH/SIDA”… y quienes se los creen, de buena fe o por interés.
No debe sorprender, pues, que el Dr. Malegapuru Makgoba, presidente del Consejo de Investigación Médica de Sudáfrica, se viese obligado a reconocer finalmente –tras resistirse una decena de veces a contestar la correspondiente pregunta formulada por los críticos en la reunión de Johannesburgo de julio del 2000 del Panel del Presidente Mbeki- que “no tenemos ninguna cifra real acerca de los ‘casos de SIDA’ ni de los ‘muertos de SIDA’”. Con mayor razón podría haber añadido “ni de la cantidad de personas ‘infectadas por el VIH’ ni de los menores de quince años llamados ‘huérfanos del SIDA’”.
Confío en que los elementos que he dado les animen a cuestionar con rigor la afirmación según la cual “hay una epidemia de SIDA en África”. Y puesto que Ustedes son personas interesadas en África, les animo a profundizar este tema y a que apoyen la iniciativa tomada por el Presidente Mbeki a fines de 1999 de impulsar un debate científico y público sobre las causas del SIDA.
Para acabar, les enunciaré brevemente algunas de las cuestiones claves del SIDA en tanto que fenómeno no ya africano sino mundial:
No hay prueba científica alguna de que:
- el supuesto VIH haya sido aislado nunca, por lo que nadie puede afirmar que exista ni menos aún que mate defensas o células ni que cause problema de salud alguno;
- los tests utilizados sean fiables, pues nunca han sido validados, por lo que debería ser prohibida inmediatamente su aplicación. Es importante saber que hay artículos científicos documentando 68 enfermedades (tuberculosis, malaria, hepatitis, hemofilia, lepra, herpes, enfermedades autoinmunes,…) o condiciones (embarazo en mujeres que ya han dado a luz; vacunaciones de hepatitis, de tétanos, de la gripe; recepción de globulinas; transfusiones; transplantes; sangre ‘pegajosa’ en africanos,…) distintas que pueden hacer dar positivo a los “tests del SIDA”, con lo que una persona sana y santa puede resultar seropositiva y verse arrastrada por un engranaje que acabará con ella si no se aparta a tiempo. En realidad, la única práctica de riesgo en SIDA es hacerse los tests porque la persona más sana puede dar positivo, con lo que la arrastrará el engranaje del SIDA y acabará triturándola si no se aparta a tiempo con información como la que les estoy dando ahora;
- haya transmisión de algo, ni por vía sexual ni por ninguna otra;
- en ninguna parte ni en ningún momento haya habido una epidemia de SIDA. Quienes necesitan de una supuesta “terrible epidemia de SIDA en el mundo y, en particular, en África” son los que viven del SIDA, empezando por los especialistas oficiales;
- los medicamentos aplicados en los hospitales resulten positivos para el conjunto de las persona tratadas. Considero que este punto merece un mayor desarrollo porque es especialmente sensible. Las combinaciones de varios medicamentos presentados como anti-VIH conocida como “cócteles” sólo puede ayudar transitoriamente a enfermos graves, incluso terminales, casos en que no puede descartarse su aplicación. Aunque se haya diseñado unos marcadores indirectos (“recuento de T4” y “carga viral”) cuya manipulación permite hacerlos aparecer como beneficiosos, en realidad los “cócteles” van debilitando y el paciente muere a medio plazo. Eso sí, en muchos casos fallece con “carga viral indetectable”, para alegría de sus médicos. Pero si oficialmente no se puede encontrar en el moribundo al supuesto VIH que supuestamente es el agente patógeno, ¿que causa “las muertes de SIDA”? Si se recuerda que el hígado es el principal órgano desintoxicador, dan una involuntaria explicación los propios especialistas oficiales cuando declaran que “al principio, la mayoría se nos morían de problemas pulmonares, pero en los últimos años se nos mueren de fallo hepático”. Leer los prospectos pone los pelos de punta por los graves efectos secundarios (en realidad, primarios) que recogen. Pero esconden lo más grave: Todos los supuestos antivirales (así como muchos de los supuestos preventivos, antibióticos en particular) dañan a las mitocondrias celulares, que están encargadas de elaborar casi toda nuestra energía. La cada vez mayor debilidad energética acaba matando a la persona, produciendo en el camino, entre otras cosas, inmunodeficiencia.
En resumen, según este enfoque, que les animo a profundizar y a contrastar, el SIDA no tiene entidad biológica-patológica propia sino que es una construcción occidental moderna a desmontar. ¡Ojalá decidan contribuir a ello, en particular en África!
Para ello, lo primero es no caer en la campaña impulsada internacionalmente para recoger fondos (diez mil millones de dólares pide la ONU) destinados a suministrar “cócteles” a los países económicamente pobres. La verdadera amenaza para África es que lleguen masivamente los “cócteles”. Lo peligrosa que es esta supuesta solidaridad lo reflejan las propias estadísticas oficiales. Los cálculos que hice hace tres años incluían el siguiente: “24,5 millones de africanos infectados por el VIH” no medicados generan unos 75.000 “pacientes de SIDA” al año, por lo que se desarrolla un “caso de SIDA” por cada 326 “VIH-positivos”; en cambio, en los EE.UU. “900.000 VIH-positi-vos” abundantemente medicados generan unos 45.000 “casos de SIDA”, o sea, un “caso de SIDA” por cada 20 “VIH-positivos”. Estas cifras pueden interpretarse como que el tratamiento oficial contra el “VIH/SIDA” multiplica por más de 16 veces la posibilidad de desarrollar el “SIDA”. Dicho en general: el porcentaje de “casos de SIDA” respecto a “seropositivos” es mayor en los países desarrollados, y el porcentaje de “muertos de SIDA” respecto a “casos de SIDA” también es mayor es los países más desarrollados. La clave radica en que “más desarrollado” significa “más medicalizado”, es decir, una mucho mayor administración de “cócteles” y de supuestos preventivos.
Para contribuir a que África acabe con el SIDA, considero que lo segundo y estratégicamente decisivo es hacer lo que ya les pedía antes: apoyar al Presidente Mbeki es sus esfuerzos para que se abra un debate internacional que permita que esta información pueda circular y ser contrastada, y sirva de base para tomar medidas que desmonten el SIDA a fin de proteger a la población.
Muchísimas gracias por el tiempo que me han concedido.
Lluís Botinas i Montell
Coordinador general de la ONG y ONL “Plural-21
Licenciado en Ciencias Económicas por la UB
Doctorando en Sociología en la UB con la Tesis: “Medicina oficial contra salud. El ejemplo SIDA”
* Intervención efectuada el 16 de octubre del 2004 dentro del Ciclo “África, inspiración altermundista”, organizado por la Fundació Akwaba en el Centre Cultural Barradas, de l’Hospitalet de Llobregat, los ocho sábados desde el 2 de octubre al 20 de noviembre del 2004. www.fundacioakwaba.org 93.440 76 96
Agradezco profundamente a los organizadores la oportunidad que me ofrecen de poderme dirigir a todos Ustedes. *
Vengo a aportarles elementos de un enfoque crítico que cuestiona totalmente la versión oficial y dominante según la cual “una terrible epidemia de SIDA está devastando África”.
No pretendo convencer a nadie en apenas quince minutos.Pero sí me gustaría conseguir interesarles en esta cuestión y, quien sabe, quizá alguno de Ustedes decida finalmente contribuir a que África acabe con el SIDA lo antes posible. Sería otro claro ejemplo de “África, inspiración altermundista”.
Empezaré recomendándoles que en el futuro actúen como hizo el presidente sudafricano Thabo Mbeki cuando un periodista le recriminó “perder el tiempo impulsando un debate sobre las causas del SIDA mientras cada día el VIH infecta 1.500 personas en Sudáfrica y cada año mueren de SIDA 300.000 sudafricanos”. Mbeki le dijo: “¿De dónde provienen estas cifras? Yo no lo sé. ¿Lo sabe Usted? Entonces, explíquemelo”. El periodista se giró y se marchó.
Este periodista, como Ustedes hasta hoy, se había creído las cifras oficiales, pero no sabía cómo se obtienen. Les recomiendo que la próxima vez que alguien suelte estas cifras apocalípticas oficiales delante de alguno de Ustedes, le pregunten cordialmente: “Disculpe, ¿podría decirme cómo han llegado a estas cifras?”. Es la pregunta que todo periodista debería hacer a cualquier “especialista del SIDA” que se permita lanzar este tipo de cifras, y ello antes de reproducirlas en los medios de comunicación.
Y también les invito a hacer lo que hemos hecho personas y asociaciones de varios países: Pedir las pruebas científicas de la versión oficial del SIDA. Pueden dirigirse al Ministerio de Sanidad, al Plan Nacional del SIDA, a Facultades de Medicina, de Biología, de Farmacia, a Colegios de Médicos, etc., y pedirles fotocopia de los cinco artículos científicos de referencia (es decir, los primeros) donde se demuestre cualquiera de los aspectos de la versión oficial. Y pueden empezar por las cuestiones decisivas: que el supuesto VIH ha sido aislado, que los “tests del VIH/SIDA” están validados, que los medicamentos que están administrando ayudan a las personas diagnosticadas, etc.
Si por casualidad reciben respuesta, les ruego que nos envíen una copia. La analizaremos y redactaremos una respuesta. Y mucho me temo que el “diálogo” quede definitivamente interrumpido.
Porque, resumiendo, resulta que no hay prueba científica alguna de la explicación oficial del SIDA, ni en los puntos clave indicados ni en cualquier otro, ni de lo que ha ocurrido y ocurre en Europa ni en cualquier otro lugar.
Centrémonos en África, que es quien nos ha reunido aquí.
Me temo que también Ustedes han dado por buena la versión oficial, que afirma (aunque con cifras que varían considerablemente, pues los modelos matemáticos utilizados por los especialistas de las distintas instituciones son diferentes, con lo que obtienen resultados bastante divergentes) que África sufre una terrible epidemia de SIDA que mata cada año a varios millones de subsaharianos, que ha ocasionado doce o más millones de “huérfanos del SIDA”, que ha reducido drásticamente la esperanza de vida de la población, que está dejando sin maestros a las escuelas y sin mano de obra a las fábricas, y que esto es sólo el comienzo porque “la pandemia avanza constantemente”. De nuevo les sugiero que pidan a las autoridades responsables del SIDA los artículos científicos de referencia probatorios de cada una de estas afirmaciones.
Mientras responden, les adelanto que en los años 1985-86 se hicieron predicciones catastróficas semejantes, sólo que entonces se hicieron tanto para Occidente como para África. Por ejemplo: “En pocos años, el SIDA matará en los países del occidente industrializado a más personas que todas las demás enfermedades e infecciones juntas” (Der Spiegel, nº 39, 1985), o bien “La mortal enfermedad SIDA está tan fuera de control en el África negra que están condenadas naciones enteras, dejando dentro de los próximos diez años vastas áreas de tierra ahora poblada sin una sola persona viviente” (Sunday Express, 23-nov.-1986).
Afortunada y lógicamente, estas predicciones no se cumplieron.
Pero mientras que para Occidente nadie se atreve a hacer de nuevo pronósticos de este tipo y los especialistas oficiales del SIDA se atribuyen fraudulentamente que no ocurriesen aquellos, para África sí siguen prediciendo catástrofes. Eso sí, desplazan el epicentro desde el África central –donde no se cumplieron los vaticinios- hacia la del Sur, probablemente atraídas las multinacionales farmacéuticas por la mucho mayor renta per capita de Sudáfrica (y de Bostwana) respecto del resto de países africanos.
Para entender los tejemanejes que tienen lugar en torno a África y el SIDA, conviene saber:
A) En África casi siempre se utiliza una definición de “caso de SIDA” totalmente distinta de la aplicada en Occidente. En los países económicamente ricos, para ser declarado “caso de sida” se tiene que dar positivo a varios tests (que luego veremos que son una chapuza) y, además, tiene que presentarse alguna de las 29 enfermedades (neumonía por Pneumocystis Carinii o PCP, tuberculosis pulmonar, tuberculosis extrapulmonar, candidiasis, herpes, linfoma,…) que han ido siendo agrupadas bajo el nombre “SIDA”. En África (y en todo el mal llamado Tercer Mundo) se aplica la denominada “definición de Bangui”, adoptada en octubre de 1985 en la reunión de la OMS (Organización Mundial de la Salud) celebrada en la capital de la República Central Africana.
Básicamente, se considera que una persona enferma es un “caso de SIDA” si presenta dos de tres signos inespecíficos mayores (pérdida de peso superior al diez por ciento, diarrea crónica durante más de un mes, y fiebre intermitente o constante por más de un mes), y uno de seis signos aún más inespecíficos menores (tos por más de un mes, picazón generalizada, herpes zoster recurrente, candidiasis oro-faringeal, herpes simple crónico progresivo, y linfadenopatía generalizada).
Si un médico occidental diagnosticase un “caso de SIDA” con estos criterios, sería enjuiciado y borrado del Colegio de Médicos. En África, es lo establecido por la OMS. Además, distintos países han aplicado adaptaciones aún más laxas o amplias de esta “definición de Bangui”.
B) En cuanto a la llamada “VIH-seropositividad”, las afirmaciones de que una quinta parte, una cuarta, una tercera e incluso la mitad o más de la población de distintas naciones de África está “infectada por el VIH”, se basan en la aplicación de unos miles de tests-chapuza y en una serie de suposiciones tendenciosas e indemostrables.
Por ejemplo, que “un 20 % de la población sudafricana es portadora del VIH” se basa en extrapolaciones realizadas a partir de aplicar un único “test VIH” tipo ELISA a unas 15.000 embarazadas al año. Pero incluso oficialmente en Occidente los ELISA son considerados tests muy poco fiables, y las propias instrucciones que acompañan al kit de los laboratorios Abbot utilizado advierten de dos cosas importantísimas: a) de que puede dar falso positivo “debido a anteriores embarazos”, ¡y en Sudáfrica el promedio pasa de seis hijos por mujer!; y b) de algo aún más decisivo: “Por ahora no hay ningún standard reconocido para establecer la presencia y ausencia de anticuerpos al VIH-1 en sangre humana”, con lo que los propios fabricantes de los tests eluden toda responsabilidad en las consecuencias que se deriven de los resultados que se obtengan de su aplicación. Además, se hacen las siguientes suposiciones: 1) el mismo porcentaje de resultados positivos obtenido en embarazadas se aplica a mujeres no embarazadas: 2) por cada mujer considerada seropositiva se contabiliza un hombre seropositivo; y 3) todo bebé nacido de madre seropositiva es diagnosticado seropositivo. Así pueden salir las cifras que se desee.
C) Los datos más fiables sobre la incidencia real del SIDA en África son los del Weekly Epidemiological Record (WER), que recoge el número de “casos de SIDA” (no de “muertos de SIDA”) de los que se ha informado a la OMS. El último “registro global del SIDA” que he encontrado fue publicado el 25 de noviembre del 2001, y recoge el número acumulado de “casos de SIDA” desde 1981. Pues bien, el número que aparece para toda África (no sólo la negra), con más de 650 millones de habitantes (616 en 1990 según el United Nation Environment Programme del 15 de junio del 2000), es de 1.093.522. Puesto que no todos los “casos de SIDA” son registrados, se puede multiplicar esta cifra por dos, por tres, por cuatro, quizá incluso por diez. Pero absolutamente nada permite seguir afirmando que “dos millones (o más, por lo de los modelos matemáticos distintos) de africanos mueren cada año de SIDA”. Y tampoco parece que nada pueda justificar que la OMS añada “casos no registrados” de forma creciente, de manera que el número de “casos estimados” ya representa más del 97 % de los “casos totales”...
D) Uno de los aspectos más conmovedores -y manipuladores- del tema “SIDA en África”, es el de los supuestos “muchos millones de huérfanos del SIDA”. El punto decisivo es que tampoco hay una definición estandarizada de “huérfano” ni, menos aún, de “huérfano de SIDA”. Así, UNICEF define un huérfano como un niño cuya madre ha muerto, pero la OMS define un huérfano como un niño que ha perdido ambos padres o sólo la madre. Lo importante es que “perdido” no significa “muerto” ni, mucho menos, “muerto de SIDA”, sino que puede indicar simplemente “ausente”. Y uno de los aspectos más embarazosos es el grado en que la ausencia de un padre puede ser la norma en determinadas sociedades. Además, hay estudios en los que no se hace ninguna distinción sobre la causa de orfandad, la cual en algunas áreas incluye los efectos de la guerra.
E) Y quizás alguien entre Ustedes pueda ayudarme a detectar el supuesto “impacto desolador del SIDA en África”. Hace tres años hice los siguientes cálculos, que habría que actualizar. De acuerdo con los mencionados informes WER de la OMS, todo el continente africano ha generado entre 1991 y 1999 una cantidad bastante estable de “casos de SIDA” que oscila entre 60.000 y 90.000 al año, por lo que se puede tomar la cifra promedio de 75.000 “casos de SIDA” anuales en la última década. Teniendo en cuenta que la población es como mínimo de 650 millones, resulta que el 0,011 % de la población africana sufre, y quizá muere, de “SIDA” cada año. Como que la esperanza media de vida para África es de alrededor de 50 años (US Agency for International Development, mayo 1999), la mortalidad normal anual de 650 millones de personas alcanza unos 13 millones. Luego incluso considerando que todos los “casos de SIDA” informados a la OMS hubiesen muerto, la “epidemia africana de SIDA” representaría 75.000 de entre 13.000.000 de muertes al año, es decir, el 0,57 %. Y queda por resolver el problema de si este 0,57 % de mortali-dad atribuida al “SIDA” es realmente una nueva mortalidad que puede ser distinguida de la normal, o si es una pequeña parte de la mortalidad normal a la que se le ha cambiado el nombre.
Clínicamente: Ya hemos visto cuales son los signos mayores y menores incluidos en la definición de “caso de SIDA” en África. Teniendo en cuenta además que, como ya he dicho, hay 29 enfermedades englobadas en la definición oficial de “SIDA”, y que, como diré más adelante, hay 68 enfermedades y condiciones documentadas como causa de posible reacción cruzada en los “tests del SIDA”, puede concluirse que es totalmente imposible distinguir por razones clínicas “los síntomas y las enfermedades del SIDA en África” de los síntomas y las enfermedades habituales en África.
Estadísticamente: Ya hemos visto que los “muertos de SIDA” representan apenas el 0,57 % de toda la mortalidad africana. La tasa anual de crecimiento de la población africana se ha situado entre el 2,4 y el 2,8 % desde 1960, lo que ha significado que de los 274 millones en dicho año se ha pasado a 356 millones en 1970, a 469 millones en 1980 y a los mencionados 616 millones en 1990. Así, en los casi 25 años en que África lleva “sufriendo una terrible epidemia de SIDA”, ha aumentado su población en unos 200 millones de habitantes. Luego parece que las estadísticas no detectan los supuestos 75.000 “muertos de SIDA” anuales. Y menos cuando están solapados con todos los demás muertos.
Parece, pues, que la “epidemia de SIDA en África” no es otra cosa que el rebautizo de una pequeña parte de los muertos de las enfermedades normales de África. Y parece también que el “impacto desolador del SIDA en África” sólo lo ven los especialistas oficiales que llevan puestas las gafas “VIH/SIDA”… y quienes se los creen, de buena fe o por interés.
No debe sorprender, pues, que el Dr. Malegapuru Makgoba, presidente del Consejo de Investigación Médica de Sudáfrica, se viese obligado a reconocer finalmente –tras resistirse una decena de veces a contestar la correspondiente pregunta formulada por los críticos en la reunión de Johannesburgo de julio del 2000 del Panel del Presidente Mbeki- que “no tenemos ninguna cifra real acerca de los ‘casos de SIDA’ ni de los ‘muertos de SIDA’”. Con mayor razón podría haber añadido “ni de la cantidad de personas ‘infectadas por el VIH’ ni de los menores de quince años llamados ‘huérfanos del SIDA’”.
Confío en que los elementos que he dado les animen a cuestionar con rigor la afirmación según la cual “hay una epidemia de SIDA en África”. Y puesto que Ustedes son personas interesadas en África, les animo a profundizar este tema y a que apoyen la iniciativa tomada por el Presidente Mbeki a fines de 1999 de impulsar un debate científico y público sobre las causas del SIDA.
Para acabar, les enunciaré brevemente algunas de las cuestiones claves del SIDA en tanto que fenómeno no ya africano sino mundial:
No hay prueba científica alguna de que:
- el supuesto VIH haya sido aislado nunca, por lo que nadie puede afirmar que exista ni menos aún que mate defensas o células ni que cause problema de salud alguno;
- los tests utilizados sean fiables, pues nunca han sido validados, por lo que debería ser prohibida inmediatamente su aplicación. Es importante saber que hay artículos científicos documentando 68 enfermedades (tuberculosis, malaria, hepatitis, hemofilia, lepra, herpes, enfermedades autoinmunes,…) o condiciones (embarazo en mujeres que ya han dado a luz; vacunaciones de hepatitis, de tétanos, de la gripe; recepción de globulinas; transfusiones; transplantes; sangre ‘pegajosa’ en africanos,…) distintas que pueden hacer dar positivo a los “tests del SIDA”, con lo que una persona sana y santa puede resultar seropositiva y verse arrastrada por un engranaje que acabará con ella si no se aparta a tiempo. En realidad, la única práctica de riesgo en SIDA es hacerse los tests porque la persona más sana puede dar positivo, con lo que la arrastrará el engranaje del SIDA y acabará triturándola si no se aparta a tiempo con información como la que les estoy dando ahora;
- haya transmisión de algo, ni por vía sexual ni por ninguna otra;
- en ninguna parte ni en ningún momento haya habido una epidemia de SIDA. Quienes necesitan de una supuesta “terrible epidemia de SIDA en el mundo y, en particular, en África” son los que viven del SIDA, empezando por los especialistas oficiales;
- los medicamentos aplicados en los hospitales resulten positivos para el conjunto de las persona tratadas. Considero que este punto merece un mayor desarrollo porque es especialmente sensible. Las combinaciones de varios medicamentos presentados como anti-VIH conocida como “cócteles” sólo puede ayudar transitoriamente a enfermos graves, incluso terminales, casos en que no puede descartarse su aplicación. Aunque se haya diseñado unos marcadores indirectos (“recuento de T4” y “carga viral”) cuya manipulación permite hacerlos aparecer como beneficiosos, en realidad los “cócteles” van debilitando y el paciente muere a medio plazo. Eso sí, en muchos casos fallece con “carga viral indetectable”, para alegría de sus médicos. Pero si oficialmente no se puede encontrar en el moribundo al supuesto VIH que supuestamente es el agente patógeno, ¿que causa “las muertes de SIDA”? Si se recuerda que el hígado es el principal órgano desintoxicador, dan una involuntaria explicación los propios especialistas oficiales cuando declaran que “al principio, la mayoría se nos morían de problemas pulmonares, pero en los últimos años se nos mueren de fallo hepático”. Leer los prospectos pone los pelos de punta por los graves efectos secundarios (en realidad, primarios) que recogen. Pero esconden lo más grave: Todos los supuestos antivirales (así como muchos de los supuestos preventivos, antibióticos en particular) dañan a las mitocondrias celulares, que están encargadas de elaborar casi toda nuestra energía. La cada vez mayor debilidad energética acaba matando a la persona, produciendo en el camino, entre otras cosas, inmunodeficiencia.
En resumen, según este enfoque, que les animo a profundizar y a contrastar, el SIDA no tiene entidad biológica-patológica propia sino que es una construcción occidental moderna a desmontar. ¡Ojalá decidan contribuir a ello, en particular en África!
Para ello, lo primero es no caer en la campaña impulsada internacionalmente para recoger fondos (diez mil millones de dólares pide la ONU) destinados a suministrar “cócteles” a los países económicamente pobres. La verdadera amenaza para África es que lleguen masivamente los “cócteles”. Lo peligrosa que es esta supuesta solidaridad lo reflejan las propias estadísticas oficiales. Los cálculos que hice hace tres años incluían el siguiente: “24,5 millones de africanos infectados por el VIH” no medicados generan unos 75.000 “pacientes de SIDA” al año, por lo que se desarrolla un “caso de SIDA” por cada 326 “VIH-positivos”; en cambio, en los EE.UU. “900.000 VIH-positi-vos” abundantemente medicados generan unos 45.000 “casos de SIDA”, o sea, un “caso de SIDA” por cada 20 “VIH-positivos”. Estas cifras pueden interpretarse como que el tratamiento oficial contra el “VIH/SIDA” multiplica por más de 16 veces la posibilidad de desarrollar el “SIDA”. Dicho en general: el porcentaje de “casos de SIDA” respecto a “seropositivos” es mayor en los países desarrollados, y el porcentaje de “muertos de SIDA” respecto a “casos de SIDA” también es mayor es los países más desarrollados. La clave radica en que “más desarrollado” significa “más medicalizado”, es decir, una mucho mayor administración de “cócteles” y de supuestos preventivos.
Para contribuir a que África acabe con el SIDA, considero que lo segundo y estratégicamente decisivo es hacer lo que ya les pedía antes: apoyar al Presidente Mbeki es sus esfuerzos para que se abra un debate internacional que permita que esta información pueda circular y ser contrastada, y sirva de base para tomar medidas que desmonten el SIDA a fin de proteger a la población.
Muchísimas gracias por el tiempo que me han concedido.
Lluís Botinas i Montell
Coordinador general de la ONG y ONL “Plural-21
Licenciado en Ciencias Económicas por la UB
Doctorando en Sociología en la UB con la Tesis: “Medicina oficial contra salud. El ejemplo SIDA”
* Intervención efectuada el 16 de octubre del 2004 dentro del Ciclo “África, inspiración altermundista”, organizado por la Fundació Akwaba en el Centre Cultural Barradas, de l’Hospitalet de Llobregat, los ocho sábados desde el 2 de octubre al 20 de noviembre del 2004. www.fundacioakwaba.org 93.440 76 96
3.12.08
¿SE ESTÁ HUNDIENDO EL MONTAJE SIDA?
Declaración ante el “Día Mundial (para el reforzamiento) del SIDA”
¿SE ESTÁ HUNDIENDO EL MONTAJE SIDA?
Un Premio Nobel revelador
A muchos oficialistas –es decir, defensores del ficticio ‘VIH/SIDA’- no les ha alegrado en absoluto la concesión del Nobel de Medicina del 2008. En efecto, haber premiado al Dr. Luc Montagnier, que es un disidente del ‘VIH/SIDA’, y dejado fuera al Dr. Robert Gallo, que es en cambio el principal –y casi único- defensor público del ‘VIH/SIDA’, ha hecho visible una importante brecha en el establishment del SIDA. Y ello les preocupa porque, como en cualquier otra posible estafa, saben que lo mejor es non meneallo.
¿Es el Dr. Montagnier un disidente del SIDA?
Lo es doblemente: tanto de la causa como del tratamiento.
El Dr. Montagnier es disidente de la causa del SIDA desde 1990, cuando formuló su “hipótesis de los co-factores”: “puesto que el VIH no puede por sí solo matar célula alguna, hace falta que haya otro factor que actúe al mismo tiempo sobre la misma célula”. Durante una decena de años estuvo buscando micoplasmas y otros microbios sin encontrar ninguno al que poder convertir en “co-factor del VIH”. Desde hace unos años, habla de co-factores mucho más interesantes y que realmente inciden: miedo, angustia, problemas psicológicos, malos hábitos de vida, etc.
Y el Dr. Montagnier es disidente también del tratamiento del SIDA desde mediados de los noventa: pasó a recomendar que se ingiriese los supuestos antirretrovirales venenosos sólo durante unos pocos meses, y a poner el acento en tomar antioxidantes y en llevar una vida sana. En esta línea, visitó Madrid en diciembre del 2007 en busca de antioxidantes naturales (ver entrevista “El VIH sólo es un problema grave si el sistema inmune está deprimido”, revista DSalud nº 102, febrero 2008).
Recibir el Nobel no le ha hecho renunciar a estas posiciones. De manera clara, cuatro días después de serle concedido el premio, a la pregunta “¿Qué personas tienen más riesgo de desarrollar el sida?”, contestó algo que merece ser estudiado con detenimiento: “El virus actúa en aquellos organismos que presentan ya una situación degradada, por el consumo de drogas o por una vida complicada, con abuso de alcohol, o escasa atención a la alimentación. Algunas personas sanas pueden ser infectadas por el virus durante un breve periodo, pero pueden desembarazarse de él enseguida. La moraleja de todo esto es que hay que llevar una vida responsable, y evitar otras infecciones”. (El País, 12/octubre/8).
¿Por qué el Dr. Gallo es el único defensor público del ‘VIH/SIDA’?
Porque probablemente fue el que lo inventó, y sabe que puede ir a la cárcel cuando se juzgue su actuación de entonces… y de hoy. El artículo premiado en octubre del equipo del Dr. Montagnier publicado en Science el 20 de mayo de 1983, pasó desapercibido. Fueron los cuatro artículos del equipo del Dr. Gallo aparecidos también en Science el 4 de mayo de 1984, los que revolucionaron el mundo del SIDA. Pues bien, hay buenas pistas que llevan a que el artículo central, el que dio nacimiento al ‘VIH/SIDA’, fue falsificado por el Dr. Gallo.
Janine Roberts, veterana periodista, en su libro Fear of the Invisible, aparecido en los EE.UU. el 30 de junio, hizo públicos por primera vez los documentos que demuestran, de forma que parece irrebatible, que el Dr. Gallo manipuló el primer redactado del artículo cambiando radicalmente su contenido. Así, un borrador que explicaba que “A pesar de los intensos esfuerzos, el agente causal del SIDA todavía no ha sido identificado”, fue convertido por el prestidigitador Dr. Gallo en la afirmación de que se había aislado el virus responsable del SIDA. Así de turbia es la base en que se sustenta todo el ‘VIH/SIDA’.
El experimentado policía y detective californiano Clark Baker situó poco después el montaje SIDA directa y plenamente en el terreno delictivo. El 21 de julio hizo público su informe Gallo’s Egg, donde explica: “No se precisa de formación médica alguna para investigar conductas fraudulentas o criminales, así como la financiación utilizada. (…) No se requiere un cerebro de neurocirujano para ver que ningún científico ha demostrado nunca que el VIH: 1) existe; 2) ataca células; ó 3) causa el SIDA. (…) La clave de todo este enorme entramado se encuentra (…) en la declaración original misma del propio Dr. Gallo sobre el VIH. (…) Tras haber investigado miles de crímenes y haber arrestado cientos de miembros de bandas criminales y otras gamas de depredadores, reconozco un asunto criminal en cuanto lo huelo. El VIH/SIDA convierte la estafa Enron en un juego de niños”.
Para quien necesite más pruebas científicas de que la versión oficial del SIDA carece de base, en el 2007 aparecieron dos importantes libros. El de la joven doctora en Matemáticas aplicadas a la Biología, Dra. Rebecca Culshaw, Science Sold Out: Does HIV Really Cause AIDS?, explica que los “modelos matemáticos del VIH/SIDA” carecen de todo rigor. El del Decano y Catedrático Emérito Dr. Henry Bauer, The Origin, Persistence and Failings of HIV/AIDS Theory, documenta exhaustivamente que las estadísticas oficiales de los CDC sobre supuestos ‘infectados por el VIH’, no coinciden en absoluto con las estadísticas oficiales de los mismos CDC sobre supuestos ‘casos de SIDA’, de donde se deduce de forma irrefutable que es falso que ‘el VIH es la causa del SIDA’. Además, en el 2008, el libro del Catedrático Emérito Dr. Etienne de Harven (pionero del microscopio electrónico, en particular aplicándolo durante 25 años a la investigación de retrovirus) y del periodista científico Jean-Claude Roussez Ten Lies about AIDS, explica, entre otras cosas, que no hay ni una sola imagen por microscopía electrónica del supuesto VIH, prueba necesaria de su aislamiento y existencia.
He aquí algunas brechas más en el establishment del SIDA (sacadas de un texto de dicho Dr. de Harven):
-El oficialista Dr. James Chin, veterano epidemiólogo, fue de 1987 a 1992 responsable en la OMS del seguimiento del ‘VIH/SIDA’. En verano de 2007 publicó el libro The AIDS Pandemic: The Collision of Epidemiology With Political Correctness, donde argumenta demoledoramente que ONUSIDA y los activistas del ‘VIH/SIDA’ han multiplicado las estadísticas a fin de mantener el mito de que la supuesta ‘epidemia de SIDA’ pueda extenderse heterosexualmente. Fue decisivo en la reducción en más de siete millones de ‘personas viviendo con VIH/SIDA’ efectuada por ONUSIDA y OMS hace un año.
-En setiembre de 2007, la firma farmacéutica Merck & Co anunció la decisión de abandonar sus ensayos clínicos sobre una vacuna contra el VIH.
-El Dr. Anthony Fauci (Director de programas de SIDA de los NIH) declaró que, en materia de SIDA, “los investigadores tienen que replantearlo todo” (Wall Street Journal, 8/noviembre/7). Y decidió mientras interrumpir todos los ensayos clínicos de vacunas anti-VIH (New York Times, 18/ julio/8).
-“En la era de la HAART (...) el riesgo de diversas condiciones no definitorias de SIDA, incluido enfermedades cardiovasculares, episodios relacionados con el hígado, enfermedad renal, y ciertas malignidades no-SIDA, es mayor que el riesgo de SIDA (NIH Treatment Guidelines, 29/enero/8).
-“La industria mundial del VIH es demasiado grande y está fuera de control. Hemos creado un monstruo con demasiados conflictos de intereses y reputaciones en juego…” (Roger England, Health Systems Workshop, Grenada, “The writing is on the wall for UNAIDS”, British Medical Journal 10/mayo/8).
- “La OMS ha aceptado el hecho de que la amenaza de une epidemia heterosexual mundial de SIDA ha desaparecido” (Dr. Kevin de Cock, director del departamento de VIH/SIDA en la OMS, The Independent, 8/6/8).
-La farmacéutica Roche “ha anunciado la decisión de suspender toda investigación sobre nuevos medicamentos contra el VIH”. (Financial Times, 11/ julio/8)
-El Dr. Peter Piot, Director Ejecutivo de ONUSIDA desde su fundación en 1988, ha tomado la decisión de no solicitar la renovación de su mandato. ¿Casualidad?
Es inútil buscar estas novedades importantes en la gran cantidad de paja interesada pero ya descompuesta que tan abundantemente los oficialistas están haciendo circular en torno al “Día Mundial (para la extensión) del SIDA”. El grano hay que buscarlo en otra parte. Tantos millones malgastados envenenando a las personas etiquetadas ‘seropositiva’, ‘enferma de SIDA’ o ‘terminal de SIDA’, carecen de toda base científica y bio-lógica. En marzo próximo saldrá un libro en español abordando estos y muchos otros aspectos de este invento made in USA puesto en marcha en 1981. Ahora, una Huelga de Hambre en Estocolmo quizás podría aún impedir la entrega de todo el Premio Nobel de Medicina.
Barcelona, 29/noviembre/2008
Lluís Botinas lluisbotinas@yahoo.es investigador independiente presidente de PLURAL-21, Asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo Cartagena, 230, 5º 1ª, 08013 BCN 93.450 13 00 http://plural-21.org Conferencia informativa cada miércoles a las 20 h.
¿SE ESTÁ HUNDIENDO EL MONTAJE SIDA?
Un Premio Nobel revelador
A muchos oficialistas –es decir, defensores del ficticio ‘VIH/SIDA’- no les ha alegrado en absoluto la concesión del Nobel de Medicina del 2008. En efecto, haber premiado al Dr. Luc Montagnier, que es un disidente del ‘VIH/SIDA’, y dejado fuera al Dr. Robert Gallo, que es en cambio el principal –y casi único- defensor público del ‘VIH/SIDA’, ha hecho visible una importante brecha en el establishment del SIDA. Y ello les preocupa porque, como en cualquier otra posible estafa, saben que lo mejor es non meneallo.
¿Es el Dr. Montagnier un disidente del SIDA?
Lo es doblemente: tanto de la causa como del tratamiento.
El Dr. Montagnier es disidente de la causa del SIDA desde 1990, cuando formuló su “hipótesis de los co-factores”: “puesto que el VIH no puede por sí solo matar célula alguna, hace falta que haya otro factor que actúe al mismo tiempo sobre la misma célula”. Durante una decena de años estuvo buscando micoplasmas y otros microbios sin encontrar ninguno al que poder convertir en “co-factor del VIH”. Desde hace unos años, habla de co-factores mucho más interesantes y que realmente inciden: miedo, angustia, problemas psicológicos, malos hábitos de vida, etc.
Y el Dr. Montagnier es disidente también del tratamiento del SIDA desde mediados de los noventa: pasó a recomendar que se ingiriese los supuestos antirretrovirales venenosos sólo durante unos pocos meses, y a poner el acento en tomar antioxidantes y en llevar una vida sana. En esta línea, visitó Madrid en diciembre del 2007 en busca de antioxidantes naturales (ver entrevista “El VIH sólo es un problema grave si el sistema inmune está deprimido”, revista DSalud nº 102, febrero 2008).
Recibir el Nobel no le ha hecho renunciar a estas posiciones. De manera clara, cuatro días después de serle concedido el premio, a la pregunta “¿Qué personas tienen más riesgo de desarrollar el sida?”, contestó algo que merece ser estudiado con detenimiento: “El virus actúa en aquellos organismos que presentan ya una situación degradada, por el consumo de drogas o por una vida complicada, con abuso de alcohol, o escasa atención a la alimentación. Algunas personas sanas pueden ser infectadas por el virus durante un breve periodo, pero pueden desembarazarse de él enseguida. La moraleja de todo esto es que hay que llevar una vida responsable, y evitar otras infecciones”. (El País, 12/octubre/8).
¿Por qué el Dr. Gallo es el único defensor público del ‘VIH/SIDA’?
Porque probablemente fue el que lo inventó, y sabe que puede ir a la cárcel cuando se juzgue su actuación de entonces… y de hoy. El artículo premiado en octubre del equipo del Dr. Montagnier publicado en Science el 20 de mayo de 1983, pasó desapercibido. Fueron los cuatro artículos del equipo del Dr. Gallo aparecidos también en Science el 4 de mayo de 1984, los que revolucionaron el mundo del SIDA. Pues bien, hay buenas pistas que llevan a que el artículo central, el que dio nacimiento al ‘VIH/SIDA’, fue falsificado por el Dr. Gallo.
Janine Roberts, veterana periodista, en su libro Fear of the Invisible, aparecido en los EE.UU. el 30 de junio, hizo públicos por primera vez los documentos que demuestran, de forma que parece irrebatible, que el Dr. Gallo manipuló el primer redactado del artículo cambiando radicalmente su contenido. Así, un borrador que explicaba que “A pesar de los intensos esfuerzos, el agente causal del SIDA todavía no ha sido identificado”, fue convertido por el prestidigitador Dr. Gallo en la afirmación de que se había aislado el virus responsable del SIDA. Así de turbia es la base en que se sustenta todo el ‘VIH/SIDA’.
El experimentado policía y detective californiano Clark Baker situó poco después el montaje SIDA directa y plenamente en el terreno delictivo. El 21 de julio hizo público su informe Gallo’s Egg, donde explica: “No se precisa de formación médica alguna para investigar conductas fraudulentas o criminales, así como la financiación utilizada. (…) No se requiere un cerebro de neurocirujano para ver que ningún científico ha demostrado nunca que el VIH: 1) existe; 2) ataca células; ó 3) causa el SIDA. (…) La clave de todo este enorme entramado se encuentra (…) en la declaración original misma del propio Dr. Gallo sobre el VIH. (…) Tras haber investigado miles de crímenes y haber arrestado cientos de miembros de bandas criminales y otras gamas de depredadores, reconozco un asunto criminal en cuanto lo huelo. El VIH/SIDA convierte la estafa Enron en un juego de niños”.
Para quien necesite más pruebas científicas de que la versión oficial del SIDA carece de base, en el 2007 aparecieron dos importantes libros. El de la joven doctora en Matemáticas aplicadas a la Biología, Dra. Rebecca Culshaw, Science Sold Out: Does HIV Really Cause AIDS?, explica que los “modelos matemáticos del VIH/SIDA” carecen de todo rigor. El del Decano y Catedrático Emérito Dr. Henry Bauer, The Origin, Persistence and Failings of HIV/AIDS Theory, documenta exhaustivamente que las estadísticas oficiales de los CDC sobre supuestos ‘infectados por el VIH’, no coinciden en absoluto con las estadísticas oficiales de los mismos CDC sobre supuestos ‘casos de SIDA’, de donde se deduce de forma irrefutable que es falso que ‘el VIH es la causa del SIDA’. Además, en el 2008, el libro del Catedrático Emérito Dr. Etienne de Harven (pionero del microscopio electrónico, en particular aplicándolo durante 25 años a la investigación de retrovirus) y del periodista científico Jean-Claude Roussez Ten Lies about AIDS, explica, entre otras cosas, que no hay ni una sola imagen por microscopía electrónica del supuesto VIH, prueba necesaria de su aislamiento y existencia.
He aquí algunas brechas más en el establishment del SIDA (sacadas de un texto de dicho Dr. de Harven):
-El oficialista Dr. James Chin, veterano epidemiólogo, fue de 1987 a 1992 responsable en la OMS del seguimiento del ‘VIH/SIDA’. En verano de 2007 publicó el libro The AIDS Pandemic: The Collision of Epidemiology With Political Correctness, donde argumenta demoledoramente que ONUSIDA y los activistas del ‘VIH/SIDA’ han multiplicado las estadísticas a fin de mantener el mito de que la supuesta ‘epidemia de SIDA’ pueda extenderse heterosexualmente. Fue decisivo en la reducción en más de siete millones de ‘personas viviendo con VIH/SIDA’ efectuada por ONUSIDA y OMS hace un año.
-En setiembre de 2007, la firma farmacéutica Merck & Co anunció la decisión de abandonar sus ensayos clínicos sobre una vacuna contra el VIH.
-El Dr. Anthony Fauci (Director de programas de SIDA de los NIH) declaró que, en materia de SIDA, “los investigadores tienen que replantearlo todo” (Wall Street Journal, 8/noviembre/7). Y decidió mientras interrumpir todos los ensayos clínicos de vacunas anti-VIH (New York Times, 18/ julio/8).
-“En la era de la HAART (...) el riesgo de diversas condiciones no definitorias de SIDA, incluido enfermedades cardiovasculares, episodios relacionados con el hígado, enfermedad renal, y ciertas malignidades no-SIDA, es mayor que el riesgo de SIDA (NIH Treatment Guidelines, 29/enero/8).
-“La industria mundial del VIH es demasiado grande y está fuera de control. Hemos creado un monstruo con demasiados conflictos de intereses y reputaciones en juego…” (Roger England, Health Systems Workshop, Grenada, “The writing is on the wall for UNAIDS”, British Medical Journal 10/mayo/8).
- “La OMS ha aceptado el hecho de que la amenaza de une epidemia heterosexual mundial de SIDA ha desaparecido” (Dr. Kevin de Cock, director del departamento de VIH/SIDA en la OMS, The Independent, 8/6/8).
-La farmacéutica Roche “ha anunciado la decisión de suspender toda investigación sobre nuevos medicamentos contra el VIH”. (Financial Times, 11/ julio/8)
-El Dr. Peter Piot, Director Ejecutivo de ONUSIDA desde su fundación en 1988, ha tomado la decisión de no solicitar la renovación de su mandato. ¿Casualidad?
Es inútil buscar estas novedades importantes en la gran cantidad de paja interesada pero ya descompuesta que tan abundantemente los oficialistas están haciendo circular en torno al “Día Mundial (para la extensión) del SIDA”. El grano hay que buscarlo en otra parte. Tantos millones malgastados envenenando a las personas etiquetadas ‘seropositiva’, ‘enferma de SIDA’ o ‘terminal de SIDA’, carecen de toda base científica y bio-lógica. En marzo próximo saldrá un libro en español abordando estos y muchos otros aspectos de este invento made in USA puesto en marcha en 1981. Ahora, una Huelga de Hambre en Estocolmo quizás podría aún impedir la entrega de todo el Premio Nobel de Medicina.
Barcelona, 29/noviembre/2008
Lluís Botinas lluisbotinas@yahoo.es investigador independiente presidente de PLURAL-21, Asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo Cartagena, 230, 5º 1ª, 08013 BCN 93.450 13 00 http://plural-21.org Conferencia informativa cada miércoles a las 20 h.
30.11.08
Más evidencias de que el sida lo causa muchas cosas, pero no un virus contagioso...es un invento / negocio, etc...
Artículo copiado de http://plural-21.org/index.php?option=com_content&task=view&id=135&Itemid=115
Ultimos acontecimientos del 2007 y 2008 en relación al VIH/SIDA
¿VER EL SIDA DE MANERA DISTINTA?
Diversos acontecimientos ocurridos en el último año (mediados 2007-mediados 2008) inclinan a considerar que, en efecto, hay que responder afirmativamente a esta pregunta.
Por orden cronológico, estos acontecimientos son los siguientes:
* La aparición, en verano del 2007, del libro de James Chin titulado « La pandemia del SIDA : La colisión de la epidemiología con lo políticamente correcto » y publicado por la Radcliff Publishing. El Dr. James Chin es un epidemiólogo de renombre internacional que ejerció en Ginebra las funciones de Director del Programa Mundial de SIDA de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es indiscutible su autoridad en toda cuestión médica relativa a la epidemiología del SIDA. Su reciente libro ha tenido un gran impacto pues establece de manera muy clara que : a) no hay razón alguna para temer una extensión del SIDA en el seno de la población heterosexual mundial, ya que el SIDA aparece únicamente en la pequeña población de alto riesgo compuesta por homosexuales y drogadictos intravenosos ; B) las estadísticas provenientes de la OMS sobre la prevalencia de una infección por « VIH » son completamente exageradas, exageración que tiene por objetivo mantener el miedo a una extensión de la epidemia a la población en general, extensión que nunca ha sido observada; y, finalmente, c) los fondos consagrados al VIH/SIDA son enormemente excesivos visto el carácter muy limitado de la población expuesta al riesgo de SIDA.
o En setiembre de 2007, la firma farmacéutica Merck & Co anunció la decisión de abandonar sus ensayos clínicos sobre una vacuna contra el VIH. Esta decisión se basó en el hecho de que, entre los casi 3.000 participantes en dicha prueba clínica, la seropositividad apareció más en las personas vacunadas que en el grupo control tratado con placebo. Esta observación y la decisión tomada por Merck, han llevado a decir al Dr. Anthony Fauci (Director de los programas de SIDA de los Institutos de Salud de los USA, NIH) que, en materia de SIDA, « los investigadores tienen que replantearlo todo » (Referencia en el Wall Street Journal del 8 de noviembre de 2007).
+ En el número de 10 de mayo de 2008 del British Medical Journal encontramos, bajo la pluma de Roger England (Presidente de Health Systems Workshop, Grenada), un artículo titulado: « The writing is on the wall for UNAIDS ». Contiene las frases siguientes: « El VIH es un problema mayor en África del Sur, pero no es una catástrofe mundial », «Ya no es una herejía subrayar que se gasta demasiado para el VIH… », «ONUSIDA ha perdido el contacto con la realidad », « ¿Por qué una agencia de la ONU para el VIH pero no para la neumonía o la diabetes, que matan cada una a más personas? », « Tendría que cerrarse ONUSIDA rápidamente …», « La industria mundial del VIH es demasiado grande y está fuera de control. Hemos creado un monstruo con demasiados conflictos de intereses y reputaciones en juego… ».
# Las conclusiones de James Chin, publicadas en el 2007, parecen coincidir con las de Kevin de Cock, que dirige el departamento de VIH/SIDA en la Oficina Mundial de la Sanlud, y que son recogidas por Jeremy Laurance en el número del 8 de junio de 2008 de « The Independent ». Se puede leer: « La Oficina Mundial de la Salud ha aceptado el hecho de que la amenaza de une epidemia heterosexual mundial de SIDA ha desaparecido »; y que « la estrategia promovida por las principales organizaciones del SIDA para la prevención universal de la enfermedad quizás ha estado mal dirigida"
* Las conclusiones de Kevin de Cock son recogidas par Brendan O’Neill en el número del 12 de junio de 2008, de « Guardian » bajo el título « La explotación del SIDA », que lleva como subtítulo: « El miedo al SIDA ha sido la alarma de salud pública más mentirosa, más falsa y más cínica en los últimos 30 años ». « Por fin se admite, al más alto nivel, que no hay amenaza alguna de pandemia mundial de SIDA entre los heterosexuales"
o Muy recientemente, como informa el « Financial Times » de 11 de julio, la firma Roche ha anunciado la decisión de suspender toda investigación sobre nuevos medicamentos contra el VIH.
+ Y más recientemente aún, el « New York Times » de 18 de julio de 2008, nos informa de la decisión tomada por el Dr. Anthony Fauci, ante citado, de interrumpir todos los ensayos clínicos de vacunas anti-VIH sostenidos y financiados en Washington por los NIH. El motivo para justificar esta decisión ha sido que los científicos reconocían la insuficiencia de sus conocimientos relativos a las interacciones entre el VIH y el sistema inmunitario.
Y en este clima nos enteramos de que el Doctor Peter Piot, médico belga que tenía, desde su creación en 1995, el cargo de Director Ejecutivo de ONUSIDA en Ginebra, ha tomado recientemente la decisión de no solicitar la renovación de su mandato. ¿Casualidad? Tengo una fuerte tendencia a dudarlo.
Sería muy lamentable que la prensa de otros países no diese un amplio espacio a las opiniones y publicaciones de la prensa anglo-sajona citadas aquí.
Doctor Etienne de Harven Prof; Émérito de la Universidad de Toronto, 06530 Saint Cézaire sur Siagne; Mail: pitou.deharven@tele2.fr
Ultimos acontecimientos del 2007 y 2008 en relación al VIH/SIDA
¿VER EL SIDA DE MANERA DISTINTA?
Diversos acontecimientos ocurridos en el último año (mediados 2007-mediados 2008) inclinan a considerar que, en efecto, hay que responder afirmativamente a esta pregunta.
Por orden cronológico, estos acontecimientos son los siguientes:
* La aparición, en verano del 2007, del libro de James Chin titulado « La pandemia del SIDA : La colisión de la epidemiología con lo políticamente correcto » y publicado por la Radcliff Publishing. El Dr. James Chin es un epidemiólogo de renombre internacional que ejerció en Ginebra las funciones de Director del Programa Mundial de SIDA de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es indiscutible su autoridad en toda cuestión médica relativa a la epidemiología del SIDA. Su reciente libro ha tenido un gran impacto pues establece de manera muy clara que : a) no hay razón alguna para temer una extensión del SIDA en el seno de la población heterosexual mundial, ya que el SIDA aparece únicamente en la pequeña población de alto riesgo compuesta por homosexuales y drogadictos intravenosos ; B) las estadísticas provenientes de la OMS sobre la prevalencia de una infección por « VIH » son completamente exageradas, exageración que tiene por objetivo mantener el miedo a una extensión de la epidemia a la población en general, extensión que nunca ha sido observada; y, finalmente, c) los fondos consagrados al VIH/SIDA son enormemente excesivos visto el carácter muy limitado de la población expuesta al riesgo de SIDA.
o En setiembre de 2007, la firma farmacéutica Merck & Co anunció la decisión de abandonar sus ensayos clínicos sobre una vacuna contra el VIH. Esta decisión se basó en el hecho de que, entre los casi 3.000 participantes en dicha prueba clínica, la seropositividad apareció más en las personas vacunadas que en el grupo control tratado con placebo. Esta observación y la decisión tomada por Merck, han llevado a decir al Dr. Anthony Fauci (Director de los programas de SIDA de los Institutos de Salud de los USA, NIH) que, en materia de SIDA, « los investigadores tienen que replantearlo todo » (Referencia en el Wall Street Journal del 8 de noviembre de 2007).
+ En el número de 10 de mayo de 2008 del British Medical Journal encontramos, bajo la pluma de Roger England (Presidente de Health Systems Workshop, Grenada), un artículo titulado: « The writing is on the wall for UNAIDS ». Contiene las frases siguientes: « El VIH es un problema mayor en África del Sur, pero no es una catástrofe mundial », «Ya no es una herejía subrayar que se gasta demasiado para el VIH… », «ONUSIDA ha perdido el contacto con la realidad », « ¿Por qué una agencia de la ONU para el VIH pero no para la neumonía o la diabetes, que matan cada una a más personas? », « Tendría que cerrarse ONUSIDA rápidamente …», « La industria mundial del VIH es demasiado grande y está fuera de control. Hemos creado un monstruo con demasiados conflictos de intereses y reputaciones en juego… ».
# Las conclusiones de James Chin, publicadas en el 2007, parecen coincidir con las de Kevin de Cock, que dirige el departamento de VIH/SIDA en la Oficina Mundial de la Sanlud, y que son recogidas por Jeremy Laurance en el número del 8 de junio de 2008 de « The Independent ». Se puede leer: « La Oficina Mundial de la Salud ha aceptado el hecho de que la amenaza de une epidemia heterosexual mundial de SIDA ha desaparecido »; y que « la estrategia promovida por las principales organizaciones del SIDA para la prevención universal de la enfermedad quizás ha estado mal dirigida"
* Las conclusiones de Kevin de Cock son recogidas par Brendan O’Neill en el número del 12 de junio de 2008, de « Guardian » bajo el título « La explotación del SIDA », que lleva como subtítulo: « El miedo al SIDA ha sido la alarma de salud pública más mentirosa, más falsa y más cínica en los últimos 30 años ». « Por fin se admite, al más alto nivel, que no hay amenaza alguna de pandemia mundial de SIDA entre los heterosexuales"
o Muy recientemente, como informa el « Financial Times » de 11 de julio, la firma Roche ha anunciado la decisión de suspender toda investigación sobre nuevos medicamentos contra el VIH.
+ Y más recientemente aún, el « New York Times » de 18 de julio de 2008, nos informa de la decisión tomada por el Dr. Anthony Fauci, ante citado, de interrumpir todos los ensayos clínicos de vacunas anti-VIH sostenidos y financiados en Washington por los NIH. El motivo para justificar esta decisión ha sido que los científicos reconocían la insuficiencia de sus conocimientos relativos a las interacciones entre el VIH y el sistema inmunitario.
Y en este clima nos enteramos de que el Doctor Peter Piot, médico belga que tenía, desde su creación en 1995, el cargo de Director Ejecutivo de ONUSIDA en Ginebra, ha tomado recientemente la decisión de no solicitar la renovación de su mandato. ¿Casualidad? Tengo una fuerte tendencia a dudarlo.
Sería muy lamentable que la prensa de otros países no diese un amplio espacio a las opiniones y publicaciones de la prensa anglo-sajona citadas aquí.
Doctor Etienne de Harven Prof; Émérito de la Universidad de Toronto, 06530 Saint Cézaire sur Siagne; Mail: pitou.deharven@tele2.fr
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